¡¡ WEB DARK TWINS !!

S A G A

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CAPITULO 4

Traducido por SIA
Corregido por Reprisse


“¡Doug!”

El se encogió de hombros. “No es gran cosa. Quiero decir, es bastante caliente en realidad”

“Ella suena justo como tu. Su nombre empieza por G también”

“Pero no…” Me atragante, notando las similitudes también.

Doug me miraba de forma crítica. “No le puedes echar la culpa a ellos. El modo de la descripción, ustedes dos se conocen, y todo el mundo sabe lo cercanos que son Seth y tu, sin mencionar lo entusiasta fan que eres y todo. Después de leer la historia, Casey incluso hizo la brillante observación que vinieron juntos ayer. Deberías haber visto la expectación que causo”.

“Pero…eso no es nada.” Nadie en el trabajo sabe que Seth y yo estamos saliendo. No quería ese conocimiento ampliado. “Nosotros no hicimos nada”

Doug se encogió de hombros otra vez, levantándose del ordenador. “Muy mal. Yo no hubiera pensado menos de ti si hubieras, tu sabes. Es tu problema de todos modos.”

Gemí. “No cuando esta publicado para que lo vea todo el mundo.”

“Piensa, que todo es ficticio,” me recordó con una astuta sonrisa, poniéndose su abrigo.

"¡Lo es! Doug, ¿qué voy a hacer?"

No se, Kincaid. Estoy seguro que encontraras algo. Quizás empezar hablando con Mortensen, porque el pone sus fantasías a la vista de todo el mundo”. Pellizco mi mejilla, y me retorcí fuera de su alcance. “En cuanto a mi, tengo un reensayo al que llegar. gran noche mañana.”

Mi jornada fue miserable después de eso. Ahora que sabía porque eran las miradas, la experiencia me movía en un entero nuevo reino de humillación. Odiaba las especulaciones, odia a la gente pensando cosas horribles de mí. Quiero decir, no es como si nunca hubiera atado a alguien antes o hubiera tenido sexo en el ascensor, pero vamos. No es el tipo de cosa que quiero que la gente considere pública. Me gusta mantener mis aventuras intimas, discretas.

Por consiguiente estuve en la oficina todo lo que fue posible, solo saliendo para ayudar cuando era absolutamente necesario, y para comprobar si Seth ya había vuelto. Finalmente, un par de horas antes de cerrar, lo vi de vuelta en su mesa. Me senté enfrente de el enfurecida, sin preocuparme de lo que los otros pudieran pensar de nosotros viéndonos juntos.
“¿Por que lo hiciste? ¿Por qué escribiste de mi de esa manera?”

Seth miro por encima de su portátil, su expresión indicaba claramente que cualquier cosa que el estuviera escribiendo mantenía su atención mas de lo que yo lo hacia. Por todo lo que sabia, yo estaba en medio de una orgía en alguna novela ahora.

“¿Qué?”

“¡La historia!” Tire El Misterio Americano sobre la mesa con fuerza. “Escribiste sobre mi. Soy Geneveive.”

El parpadeó. “No eres tu.”

“¿Ohh si? ¿Como es que nuestros nombres empiezan por G? ¿Por que nos parecemos?

“No te pareces en nada a ella” el argumento.

“Eso no es lo que la mitad de la tienda piensa. ¡Ellos piensan que soy yo!. Ellos piensan que escribiste una aventura que tuvimos en el ascensor.”

Destellos de comprensión cruzaron su cara, y para mi horror, el estaba sonriendo. “¿De verdad? Eso es divertido”

“¿Divertido? ¡Es terrible! Todos piensas que soy una fanática sumisa”

“Thetis,” El comenzó amablemente, aun detestablemente tranquilo, “Y—“

“No me llames Thetis. No va a funcionar”

“Escribí esa historia hace como seis meses. Antes de conocerte. El mundo de la publicación no se mueve tan rápido.”

“Bien, los otros no saben eso”. revoleteando al borde de las lágrimas.

“Nunca escribiría de alguien tan abiertamente”

“¿Si? Bien, ellos no saben eso tampoco,” dije, encorvado la espalda contra la miserable silla, de brazos cruzados.

Seth suspiro, sus ojos marrones ámbar mi miraban con compasión. “Mira, ¿quieres que les diga algo? ¿Que les diga que no eres tu?”

Dios, eso los convencería aun más de que soy yo. Además, que vas a hacer, ¿Llamar a una conferencia de prensa para limpiar mi nombre?

“Lo siento.” Dijo serio. “Nunca pensé que algo como esto pudiera pasar”. Titubeo.

“¿Todavía quieres ir mañana por la noche? Quiero decir.. si tu no…”

“No,” le dije. “Aun quiero ir, pero… pienso, tu sabes, que deberíamos llegar al concierto separados. La mayoría del personal va a estar allí, lo sabes.”

Abrió su boca para hablar pero lo reconsidero. Sospecho que me iba a acusar de exagerar, pero mi radiante furia hizo que se lo pensara mejor. Seth no era el tipo de persona de confrontación. O bien, teniendo en cuenta el estado de ánimo en que estaba, tal vez simplemente no era un tipo estúpido.

"Muy bien", dijo finalmente. "Nos encontraremos allí."

“¿Georgina?”

Mire arriba, vi a Paige de pie sobre nosotros, desaprobación por toda su cara. Ni siquiera me había dado cuenta cuando se aproximo. Vestía otro precioso traje de poder, esta vez era un violeta eléctrico que quedaba impresionante con su piel oscura.

“¿Podemos hablar unos minutos?” pregunto en tono sombrío. “¿En privado?”

La seguí a su oficina, dejando que cerrara la puerta detrás de nosotras. Sin sorprenderme, una copia de Misterio Americano estaba sobre su escritorio.

“Entonces,” ella empezó decididamente, “He escuchado algunos rumores.”

“Maldita sea. No soy yo"

Procedí a relatarle mi reciente descubrimiento, señalando la observación de Seth de cuanto tiempo tardan los libros en editarse. Cuando termine, pienso que casi la había convencido de mi inocencia, sin embargo sórdidas historias alrededor del lugar de trabajo obviamente la inquietaban.

Estudiando nada en particular, Paige golpeteo el escritorio con sus uñas pintadas de rojo, estaba pensando sobre que hacer. “Esto se aclarara con el personal a tiempo, o solo lo superaran. Lo que no me gusta es la idea de cualquier tercero sacando conclusiones. Tu te pareces al personaje, y cualquier que lea la historia podría cometer el mismo error. No quiero rumores que digan que la razón por la que Seth trabaja aquí es porque consigue favores sexuales, cortesía de nuestros empleados”.

“Oh Dios” cubrí mi cara con mis manos, preguntándome como tratan las celebridades los verdaderos escándalos de gran escala. Este pequeño ya era lo suficientemente malo. Quería desaparecer. Esto manchaba lo bonito de lo que Seth y yo estábamos tratando de construir.

“Pienso que la mejor manera de tratar esto...”
Sus palabras salieron con una mueca de disgusto en su cara y una mano sosteniendo firmemente su estomago.

Me dirigí hacia ella. “¿Estas bien?”

Ella asintio, forzando una tensa sonrisa. “Es…no es nada.”

“El infierno es- Deberías llamar a un medico… o por lo menos ir a casa”

“No, pasara. Además, tengo mucho que hacer. Tengo que programar el nuevo itinerario y hacer algún inventario numérico”

“Eso es una locura. Yo puedo hacer esas cosas”

Ella negó con su cabeza, discutiendo otra vez, y yo le rebatí después. Por fin, Paige se rindió, lo que verificaba que algo debía estar realmente mal. Aquellos que discutían con ella rara vez ganaban.

Termine mi turno haciendo su trabajo extra y sirviendo de respaldo. Era agotador, pero estaba encantada de hacerlo, todavía preocupada por ella y su bebe. Cuando cerramos, Me dirigí directamente hacia la zona residencial, siguiendo las instrucciones que Bastien me había dado.

Cuando llegue a su casa, solo pude quedarme sentada en el coche y mirar por unos minutos.

Ahora, tenia una idea bastante bien formada sobre el sueño americano. Después de todo, yo había vivido en los días en que el término había sido forjado. Que lo había visto surgir, visto la mitología que lo rodeaba, había visto las blancas cercas de estacas puntiagudas y los barrios lindos, muy bien cuidados barrios. Incluso había visto Leave it to Beave. El hermano Seth, por ejemplo, vivia al norte de la ciudad y había esculpido un trozo bastante agradable de él afuera.

*Leave it to Beaver: comedia televisiva americana sobre la idealizada familia Norteamericana de la decada de los 50 y principio de los 60.


¿Pero esto?...Este era el sueño mojado americano.

La casa de Bastien se perpetuo, expandiéndose con ostentación mas alla de su mármol y de gris fachada de mármol oscuro. Incluso si el hubiera tenido una esposa y familia, dudo que pudieran llenarla. De todas formas, el tipo de familias que vivían en estos sitios no tenían familias numerosas. Después de todo, esta era una generación que tenia, que, ¿1,75 hijos?.

El garaje tenía tres puertas, como un anuncio, los arbustos de buen gusto y árboles ornamentales decoraron el césped. Ya que estaba oscuro ahora, no podía ver el resto del vecindario en detalle, pero sospeché que encontraría mas de lo mismo. La casa de al lado, estaba iluminada y llena de gente. Era incluso más grande que la de Bastien y probablemente la localización de la fiesta.

“¿Me vas a compensar con algo?” Pregunte cuando el Incubus abrió su puerta.

Mitch Hunter me destello con una sonrisa de un millón de dólares. “Mi adorable hermana, los dos sabemos que eso no es verdad. Adoro tu corte de pelo”

Yo iba como Tabitha Hunter, delgada y rubia, aunque tuve que ceder a sus primeras quejas y mehabia dejado el pelo largo hasta los hombros. El beso mis mejillas y me guío hacia dentro para un tour rápido.

Después de unas cuantas habitaciones, todo todo comenzó a mimetizarse. Suelos de madera color cereza. Las paredes pintadas promorosamente. Electrodomésticos brillantes y negros. entablados. Un jacuzzi en la parte de atrás. Suficientes habitaciones de invitados como para alojar a un grupo de niñas scout. Y lindas chucherías, ingeniosamente colocadas por todas partes.

“¿Esto no podía ir un poco mas lejos?” Pregunte, apuntando a una copia de “Lords Placer” en la entrada.

“Tabitha, mi amor, los hombres no pueden sobrevivir de pan solamente. Podemos, sin embargo, sobrevivir de deliciosos aperitivos y hamburguesas. Entonces, vayamos de cabeza”

Llegamos considerablemente después de la hora en que empezaba, ya que yo estaba en el trabajo, la fiesta estaba a todo ritmo. Después de todo probablemente no debería haber subestimado tan rápidamente a estas personas.

“¡Mitch!” llamo una fuerte voz, nos abrimos paso entre la gente. La mayoría de la gente estaba vestida para la barbacoa, en short, camisetas, y estampados hawaianos.

“Hola Bill” respondió Bastien, extendiendo su mano a un hombre francamente acicalado con pelo negro cubierto de canas. Lo reconocí de las fotos. El marido de Dana. “Esta es mi hermana, Tabitha. Espero que no te importe que la haya traído”

“¡No, no! Cuantos mas mejor.” Dijo. El se permitió una artificial risa y me sonrió, haciendo que sus ojos se arrugaran. “Especialmente una tan bonita. Me haces desear ser un hombre mas joven,” El bromeo con un guiño.

Imposible de resistir, mire hacia él a través de mis pestañas y dije tímidamente. “Siempre pensé en la edad como algo irrelevante, Bill.” Sujete la mano que me ofrecía. Siempre estoy contenta de aprender de aquellos con mas… experiencia.”

Sus ojos se ampliaron levemente, brillando con intriga y alarma.

“Bien” el dijo después de un momento incomodo, “Probablemente debería ir a dar una vuelta alrededor” El recordó dejar ir a mi mano. “Siéntanse libres para buscar algo de comer, y no olviden probar la piscina”

El miro hacia mi y mi sonrisa coqueta, dudando, y de mala gana se retiro.

“No hagas eso nunca mas”. Siseo Bastien, dirigiendo a la cocina por el brazo.

“¿Hacer que?”

“¡Flirtear con este grupo! Se supone que debes reforzar mi integra imagen, no destacar con el marido de mi objetivo”

“No estaba destacando sobre el. Además, ¿Cual es el problema? Escandalizarlos a los dos.”

“No. Solo Dana. Mi función”

Lo mire cortante pero sin decir nada. El me quería como un observador pero sin participar. Eso asume toda la gloria para el, aclamado por los que dan ordenes. El siempre necesitaba esta competitividad para brillar. Era una de las cosas que me gustaban de el, un anhelante deseo de probarse como el mejor. Supongo que lo hice una vez también, pero ya no. En lo que a mi respecta, el se llevaría toda la fama y fortuna de este asunto.

“simplemente juega a ser mi dulce y angelical hermana. El continúo en un susurro. “Probablemente mi dulce, angelical, y frígida hermana.”

Moverme por la casa me dio la oportunidad de ver más la temática de la fiesta. Palmeras falsas, brillantes decorados como el sol por todas partes. Pequeñas mesas de aperitivo aquí y allá, repleto con huevos picantes, cocktail de salchichas y cubitos de queso. Era absurdo en algún modo, pero alguien había prestado mucha atención a los detalles. Yo apreciaba eso. Me di cuenta de que todos los invitados se veian como Bill, Bastien y yo. Cortes bien definidos, con cada pelo en si sitio. Alta calidad, ropas conservadoras (En una manera tropical de decir). Clase alta blanca. Ellos me enloquecían.

La cocina confirmaba ser el verdadero lugar de la comida, y decidí que engullir suponía menos riesgo que una conversación que pudiera molestar a Bastien. Llene un plato con hamburguesas, ensalada de patata y algún extraño tipo de jalea de fruta con crema como postre.

Mis esfuerzos de simplemente comer y pasar inadvertido resultaron inútiles, pronto me encontré rodeada de un grupo de mujeres. No sabia de donde habían venido. En un minuto estaba solo comiendo, al siguiente seis caras perfectas estaban sonriéndome. Eran como un pack de perros salvajes, ladrando sin parar, concentrándose en la presa solitaria. Incluso lograron separarme de Bastien, lo mejor para hacerme trizas. El incubus estaba de pie al otro lado de la habitación con un grupo similar de hombres famélicos, sin duda discutiendo de cigarrillos y de la cortadora de césped. Le eche una mirada de pánico, pero el simplemente se encogió de hombros.

“La hermana de Mitch” dijo lentamente una de las mujeres. “¡Debería haberlo sabido! Ustedes chicos lucen exactamente iguales”

“Bien, no exactamente iguales,” rio tontamente otra. Ella vestía un suéter de punto adornado con aplicaciones. ¡Por Dios!

“Nosotras estábamos justo hablando de estampar. ¿Tu estampas , Tabitha?”

“Mmm, ¿como usar sellos?” Pregunte frunciendo el ceño. “Quiero decir, envió por correos y esas cosas…”

La mujer perfecta rió de nuevo en esto. "¡Oh, es tan divertido.”

“Nos referimos a sellos de caucho. Arte y oficio de estampar” Explico una de ellas. Ella se presento como Jody, el único nombre que podía recordar de todo el grupo. Probablemente porque parecía tener un coeficiente intelectual ligeramente mayor que el resto. Y era la única de nosotras sin el pelo rubio. "Se usa para decorar las cosas"

Ella busco en su bolso y saco una pequeña invitación en un precioso papel marfil. Líneas de enredaderas y flores decoraban el frente.

“Esta es la invitación que Dana hizo para esta fiesta.”

La mire fijamente. “¿En serio?”

De alguna manera debería haberme imaginado el “¡Fantástico trabajo!” tipos de estampados que los maestros usan en papeles bien escritos. Esta era una bonita tinta y en diferentes colores. Parecía profesional, como algo distintivo.

“Mitzi tiene una fiesta de estampados la próxima semana,” exclamo otra de las mujeres. “Podríamos enseñarte como hacerlo.”

“Ohh… Eso seria súper entretenido”

"¡Sí! Vamos!"

“Caramba, parece como el tipo de cosa que consume tiempo.” Les dije, deseando desesperadamente estar en otro lugar. Seguramente me lo podría haber manejado mejor con un cigarro y hablando de cortadoras de césped que estampando. “No creo que tenga el tiempo.”

“Oh, pero merece tanto la pena” una me aseguro con seriedad. Ella usaba pendiente que deletreaba ALOHA en letras brillantes. “Betsey y yo hicimos invitaciones para la despedida de soltera de su hermana todo el día de ayer, y el tiempo paso volando”

“¿Usaste esos bonitos estampados de palomas?” Pregunto otra, no muy diferente de una paloma en sí misma. "Pasé todo el Martes en busca de esos en el centro comercial".

"¿chicas ustedes no trabajan?" pregunté, pensando en su uso frecuente de "todos los días". Hace un siglo, ni me lo hubiera planteado. Pero en esta época de la llamada mujer moderna. No se supone que estemos de salón en salón y ya no nos demayamos por usar corsets.

Se volvieron hacia mí, con la boca abierta.

"Bueno, hay mucho que hacer en la casa," dijo Jody finalmente. "La mayoría de nosotras estamos demasiado ocupadas con esas cosas".


“¿Como estampar?”

“Además” rio Bitsy o Muffin o que se yo que como demonios se llamaba, “No es que necesitemos trabajar. ¿Tu tienes trabajo?”

“Bien, si…”

“¿A que se dedica tu marido?”

“Oh. No estoy casada.”

Esto consiguió más miradas, y de repente empezaron con ideas y sugerencias del “Perfecto hombre soltero” que trabajaba con sus maridos.

Tenia que salir de allí. Eso o caerme inconsistente sobre el cerdito de hierro forjado vestido con un delantal que estaba sobre la mesa de la cocina.

Me volví ansiosa a Jody. ¿Escuche que hay una piscina por aquí?

Ella se ilumino. “Claro. Te la mostrare”

Dejamos a las demás, y ella me llevo a la parte trasera de la casa.

“Lo siento si son un poco abrumadoras,” ella se disculpo. “En cierto modo me siento responsable de su histeria con los estampados”

El hecho de que usara la palabra “histeria” para describirlas me hizo reír. ¿ Entonces como”

“Yo las introduje en eso”. Sus oscuros ojos brillaron. “Nunca pensé que llegara tan lejos, además, yo solía ser profesor de arte de primaria, y algunas veces ellas me recuerdan a los niños. Sin embargo, todas son buenas almas.

“¿Porque no das mas clases?”, pintar cuadros con niños suena como un fascinante trabajo para mi. Sin nada más, evaluar tenía que ser fácil.

“Bien, a Jack le gusta que este en casa, y de esta manera puedo remover mi instinto artístico en casa y capacitar a los vecinos. Cada vez que me aficiono con un nuevo proyecto, nuestra casa tiene la peor parte: la cerámica, abalorios, acuarelas...

“¿Y estampar?”

Ella se rio. “Y estampar”

“¿Podrías enseñar a tiempo parcial, y seguir haciendo todo eso en la casa?”

“Tal vez” Pero también tengo mis obligaciones CPFV, por lo que mi agenda esta bastante ocupada.

¿CPFV? Maldita sea. Por un minuto, Jody me había parecido una persona genial.

“¿Eres miembro?”

Su expresión mostraba una ligera sorpresa. “Si, por supuesto. Todas lo somos. Tú deberías venir a una reunión algún día. Se que Dana adorara tenerte.”

“¿Dónde esta Dana?” Todavía no había visto a la atracción principal esta noche.

“Quiero decir, soy una gran fan y todo. Cuando Mitch me dijo que íbamos a venir, no me lo podía creer.”

Frunció sus labios, miro alrededor con un bonito gesto. “No estoy segura donde esta ella. Probablemente solo este conversando. Todo el mundo quiere hablar con ella. Pero no te preocupes, la veras antes de irte.”

“Eso seria genial.”

Ella sonrió y le dio a mi mano un apretón rápido. “Espero que te veamos por aquí. Oh, aquí estamos.”

Llegamos a un enorme solarium recubierto de vidrio, contenía una piscina de cristal azul. Se veía adorable y encantador. Cuando Jody me pregunto si tenia un traje de baño, le asegure que tenia uno de bajo de mi ropa y le agradecí por ayudarme. Ella volvió a la fiesta principal, y yo me deslice dentro de un baño donde me cambie de forma en un bikini violeta.
Algunas personas me miraron con curiosidad, probablemente preguntándose quien era yo, pero me dejaron tranquila una vez que estaba en la piscina. Me zambullí dentro, nade, disfrutando la soledad que el agua me ofrecía. Había pasado un largo tiempo desde que había podido hacer esto. Se que Seth nada en un gimnasio local: dice que le ayuda a despejar su mente algunas veces. El y yo tenemos que ir juntos uno de estos días. O mejor aun, nadar en el océano en algún sitio. Si, ese seria el camino a seguir. Playas iluminadas por la luz de la luna y aire tropical, lejos de esta miserable lluvia. Maui, Cancún. Demonios, ¿por qué incluso nos limitamos a nosotros mismos a América del Norte? Podríamos ir a la Rivera Francesa, las islas griegas...

Estaba tan perdida en mis fantasías cuando salí de la piscina, que no me percate de la mujer enfrente de mi. La esquive, siempre rápida con los pies, justo para evitar la colisión.

“Lo siento.” Dije. “No la vi…”

Me congele. Era Dana.

Ella se veía exactamente igual que en las fotos promociónales. Delgada, altura media, pelo negro hasta los hombros, y penetrantes ojos azules. Su biografía la situaba sobre los cuarenta, pero ella parecía mucho mas joven que eso. El resultado de toda su moral pura, supongo. Ella vestía unos shorts caqui y una camiseta verde, modestamente cubierta con una blusa blanca atada con un nudo en el estomago.

Una suave y fría sonrisa se estableció en su cara y sus ojos me recordaba a un halcón buscando su presa.

“No ha pasado nada“, Dijo con la misma hipnótica voz de la radio. “No creo que nos conozcamos. Soy Dana”. Ella extendió su mano y yo la tome.

“Si. Por supuesto que lo es. Quiero decir, se quien es. He visto sus fotos. Er… soy una fan y todo..”

“¿y eres…?

“Oh, lo siento. Soy Tabitha Hunter, la hermana de Mitch. Aunque tal vez usted lo sabía. Todos dicen que nos parecemos. Supongo que lo hacemos. Nunca he pensado en ello... mucho... "

Por dios, ¿porque estaba divagando así? He trabajado con duques, obispos que eran diez veces mas espeluznantes que ella. Ellos no me habían transformando en una idiota diciendo tonterías. ¿Que había alrededor de un intolerante de la radio que resultaba tan inquietante?

Los ojos, decidí. Ellos no reflejaban calidez. Eran astutos. Convincentes el tipo de ojos que te advertían que ella no había ascendido a donde estaba hoy sin hipervigilancia. El tipo de ojos que tenían una agenda.

“Es agradable conocerla” dijo, todavía manteniendo esa perfecta sonrisa. “No sabia que Mitch tenia una hermana. Parecía… que disfrutabas la piscina”

Sus ojos miraron hacia abajo por encima de mi y regresaron, de repente haciéndome sentir cohibida. El agua goteaba sobre mi de manera poco favorecedora, y me estaba preguntado si el bikini mostraba demasiada piel. Por lo menos no era blanco. La advertencia de Bastien de una imagen integra había vuelto a mi, y entendí su preocupación ahora. Parecer una ramera podía ser malo para su reputación. Si el obtenía susurros y menosprecio, podría ser excluido de este grupo y perder su acceso a Dana. De repente, la frialdad de Dana no me parecía tan extraña. Era desaprobación. Ella había hecho, después de todo, un profundo discurso sobre el estado abominable de la moda de hoy. Aquí estaba yo personificándolo.

"Es muy agradable", le dije. "Una de las, um, mejores piscinas en las que he nadado”

Pare antes de que pudiera decir algo incluso más entupido, el silencio callo. Parecía como si ella esperara que yo continuara y podía esperar toda la noche hasta que lo hiciera. Por desgracia, no tenia idea de que hablar con esta mujer extraña. ¿Mi presunto odio a los homosexuales? Me preguntaba si me haría una recomendación de un bikini mas recatado.

"Así que, um..." empecé. "Este tema barbacoa... en realidad es, eh ...

Fui salvada en ese momento por Bastien. El camino a grandes pasos hacia nosotras, aparentemente bastante excitado por haber encontrado a Dana. Una mirada penetrante en sus ojos decía que estaba menos emocionado de verme a mi, especialmente de esta manera, pero mantuvo la mascara para la otra mujer, parecía mas amigable y encantador que nunca.

“Tabitha, veo que ya conociste a nuestra anfitriona.”

“Si” agrego Dana. “Estábamos teniendo una conversación muy estimulante. Tu hermana es bastante elocuente.”

Me ruborice. Zorra. Cuando este en mi zona, podría dejarla callada en cualquier momento.

“Me alegra oír eso. Mi gatita Tabby no es nada si no es ser estimulante.”

Ajeno al horror de mi nuevo sobrenombre, Bastien la introdujo en una conversación agradable sobre la creatividad de la fiesta y lo hermosa que era su casa. Su conducta se calentó solo un poco de cómo había sido conmigo. Seguía siendo fría y estaba alerta.

Quizás siempre era fría con la gente a su alrededor, y no era solo yo. Pensé con optimismo, este interés ligeramente elevado en Bastien podría indicar que quería tirarlo contra la pared.

Ellos conversaron un rato mas sobre algo por lo que perdí el interés, intente mantenerme discreta, aunque pude ver que nunca salí del radar de Dana. Ella me estudiaba, tratando de imaginarme fuera.

Finalmente Batien se despedio, y pudimos empezar nuestra retirada hacia la puerta principal- Una vez que me cambie a ropa decente, por supuesto. Nuestra salida supuso mas dificultades de las esperadas, aparentemente era costumbre despedirse de cada persona por la que pasabas y retrasarse continuamente por pequeñas charlas sin sentido.

“Por dios,” exclame una vez que estamos a salvo en su casa. “eso fue molesto.”

El se volvió a mi, disgusto reflejaban sus ojos azules de estrella de cine. “Estas completamente fuera de tu cabeza.”

“Okay, tienes razón. He estado en situaciones más desagradables. ¿Recuerdas la fiesta de aquel Marques en Marsella?”

“¡Esa… Esa vestimenta! Cuando las vi juntas, Dana parecía apunto de explotar. Gracias a dios este cuerpo tiene menos pecho que el otro. Te salvo completamente de parecer una chica de calendario.”

“Lo siento,”.

“Estaba tratando de escapar de esas mujeres que estampan y me dirigí a la piscina sin pensar. Tengo un bikini como ese en casa. Fue entupido… pero no pienso que causara un daño permanente.” Espero.

Su expresión se ensombreció, y se lanzó a uno de los sillones de la exquisita sala. Estaba cubierta en gamuza blanca. Respirar sobre el probablemente lo ensuciaría.

“No lo se. Ella estaba distante conmigo- tu lo viste.”

“tenia la esperanza de que ella siempre fuera así. Y era mas receptiva contigo que conmigo,” Ofrecí amablemente.

“No. Deberías haber visto cuando me hablamos mas temprano esta noche. Mucho más amigable. Ella realmente se callo contigo alrededor.”

“Lo siento,” dije otra vez, sintiéndome idiota. “Creo que no debo tomar partido en primera fila sobre esto, después de todo. Estoy alterando tu estilo o mas bien destruyéndolo.”

Su expresión se desmorono un poco mas, y después desapareció como las nubes arrastradas por el viento. Ese era mi Bastien. Rápido en enfadarse, rápido en amar. “No hay problema, Fleur. Es necesario mucho mas que tu para `destruir mi estilo`”. Dio golpecitos en su regazo y sonrió. “Ven aquí, hermana, y te diré el resto de mi brillante plan.”

Puse mis ojos en blanco. “¿Somos ese tipo de familia?”.

Su sonrisa se amplio, y me senté, incapaz de resistir ese ridículo encanto. Echo su brazo alrededor mi en una antigua forma familiar, y me apoye en el. Es bueno tener el tacto y el confort de otro ser vivo, romántico o no.

“¿Así que hay otra parte de este plan de locos?"

“No mucho de otra parte, es un plan totalmente diferente. Un plan de reserva, si prefieres.”

“OH no. Aquí viene.”

“Naturalmente, me gustaría mucho más la desgracia de Dana en una especie de forma horizontal, pero en el caso muy improbable de que no funcione, hay una manera mucho menos excitante, pero efectiva para hacerlo. Y vas a ayudarme. "

"¿Cómo es eso?"

"Vamos a irrumpir en su casa."

CAPITULO 3

Traducido por LEXIE22
Corregido por Reprisse



"Eres un idiota, Doug!"

“Joder, eso dolió!"

Doug Sato, el otro gerente disfuncional de aquí y uno de los mortales más entretenido que conozco, se quitó la máscara de goma que había estado usando, revelando los bellos rasgos que había heredado de sus antepasados japoneses. Se frotó la frente y me dio un ceño herido. Tras una inspección más cercana, vi que la máscara no era la de un demonio, sino más bien Darth Maul de La Amenaza Fantasma. Debí haberlo sabido. Ningun demonio que se respete habría tenido tantos cuernos.

"¿Qué estás haciendo?" Me agaché para recoger mis pertenencias dispersas.

"Halloween fue, hace como una semana."

"Sí, lo sé. Todo está en venta. Conseguí esto por tres dólares".

"Te han estafado".

"Chica, tú eres una latosa, señorita “me aparezco cuando quiero” Tienes suerte de que esté sólo yo aquí".

"¿Por qué estás aquí?"

Doug y yo teniamos la misma posición, los días en que nos encontramos, por lo general trabajamos en turnos diferentes, no en idénticos. Era lo mejor. Por lo general, nos distraiamos entre nosotros, lo suficiente como para realizar el trabajo de una persona. A veces menos. Él agarró la parte posterior de la silla del escritorio con ruedas y arrojó su impresionante cuerpo en ella, el impacto causó que la silla rodara a mitad de camino a través de la oficina. "Paige me llamó. Está enferma."

Paige, nuestro gerente, estaba embarazada de seis meses. "¿Está bien?"

"No sé. Si se pone mejor, vendrá más tarde".

Se dio la vuelta por la habitación un par de veces, luego, rodó hasta el escritorio y lo golpeó a ritmo rápido con sus manos. Supuse que era la melodia de una de las canciones de la banda.

"Jesús, estas insoportable hoy. ¿Tuviste suerte anoche?"

"Tengo suerte todas las noches, Kincaid."

"Lo que sea. Tu máscara de demonio era más creíble que eso".

"Bueno, quizás no estoy teniendo suerte cada noche en este momento, pero eso va a cambiar. El grupo se esta poniendo jodidamente fabuloso”.

"Siempre he pensado que ustedes eran jodidamente fabulosos", dije con toda lealtad.
Doug sacudió la cabeza, sus ojos oscuros eran casi febrilmente brillantes. "Oh no. "Oh, no. No podras creerlo ni siquiera ahora. Tenemos este nuevo baterista, y de repente... es como, no sé... estamos haciendo cosas que nunca habiamos hecho antes".
Frunci el ceño. ¿Por un baterísta?"

"No, quiero decir, somos todos nosotros. El es sólo una de las cosas buenas que han ocurrido... Es como que todo está simplemente haciendo clic en su lugar. ¿Alguna vez has tenido días así? ¿Cuando todo es perfecto? Bueno, estamos teniendo semanas como esa. Conciertos, Canciones… Estilo”. Su entusiasmo era palpable, y me hizo sonreír. "Incluso estamos tocando en el Verona."

"¿En serio?"

"Si."

"Ese es un lugar importante. Quiero decir, no es como el Tacoma Dome, o nada, pero entonces ellos no te dejan tocar allí de todas formas si no tienes algo bueno en el acto".

* Tacoma Dome: es un pabellon deportivo (una cupula) donde se realizan partidos o diferentes eventos en seattle.


Giró en torno a la silla de nuevo. "Debes venir a verlo. Será como ver a otro grupo. Va a ser la mejor noche de tu vida".

"No lo sé. He tenido un montón de grandes noches".

"Segunda mejor entonces. A menos que estes pensando en unirte a mi groupies. Te dejaría ser su líder, sabes. Siempre puedes tener primacía sobre mí".
Puse los ojos en blanco, luego me volvi pensativa mientras los chistes sexuales me recordaban mis recientes problemas con Seth.

"Hey, Doug, ¿crees que los hombres y las mujeres pueden salir sin tener relaciones sexuales?"

Había estado golpeteando de nuevo en la silla y de repente se hizo hacia adelante.

"Oh mi Dios. Estás pensando en unirte a las groupies".

"Hablo en serio. Dos personas saliendo sin sexo. ¿Realidad o fantasía?"
"Está bien, está bien. ¿Por cuánto tiempo? Una semana?"

"No. Como, meses."

"¿Ellos son Amish?"

* Amish: Una rama del movimiento anabaptista, comúnmente asociados con la abstención voluntaria de la electricidad y otras comodidades modernas, el uso de ropa de calle y cubrirse la cabeza ademas de un énfasis en la agricultura.


"No."

"¿Son feos?"

"Er, no."

"No".

"¿No qué?"

"No, no pueden serlo. No en este día y año. ¿Por qué quieres saber?"

"No hay ninguna razón".

Me cortó con una mirada maliciosa. "Por supuesto que no". Él no sabía nada de Seth y de mi, pero él me conocía.

Nuestro teléfono intercomunicador cobró vida en ese momento, pidiendo copia de seguridad en los registros.

"¿Piedra, papel o tijera?" Preguntó Doug, hacienda girar la silla de nuevo.

"No, yo voy. Debo hacerlo por mi retraso. Además, creo que necesitas bajar de tu subidon de cafeína. O de megalomanía. No estoy segura de cual".

Mostró una sonrisa y volvió al juego de Tetris puesto en pausa en nuestro ordenador compartido.

A decir verdad, no me importaba ir de todos modos. Trabajo por diversión, no por el dinero. La inmortalidad era larga, la vocación y el trabajo diario regulaba la existencia humana, incluso si ya no era técnicamente humana. Simplemente, me parecía correcto hacer algo, y a diferencia de tantos otros desafortunados en este mundo, en verdad me gustaba lo que hacia para vivir.

Chequee a Seth un par de veces mientras trabajaba durante el día, bebí una gran cantidad de moccas de chocolate blanco, y traté con lo que se estaba convirtiendo en un fuerte flujo de negocios mientras la temporada de vacaciones se acercaba más. En un momento, finalmente tuve que traer a Doug conmigo. Lo encontré en nuestra oficina, aun jugando al Tetris.

Abrí la boca para hacer una broma acerca de su ética de trabajo y luego vi la pantalla del ordenador. El jugaba el Tetris de forma regular, así que estaba familiarizada con el juego y su destreza, pero lo que vi hoy me dejó perpleja… Su puntuación era la más alta que jamás había visto, y él estaba en un nivel tan avanzado, que ahora que las piezas se ampliaban en la pantalla. Yo no podía seguirlas. Sin embargo, él las cogió y las puso todas, sin perder el ritmo.

"Mi Dios", murmure... No había forma de que sus manos y sus reflejos pudieran estar respondiendo de esa manera. El equipo probablemente implosionaria en cualquier momento. "Creo que todo realmente está cayendo en su lugar para ti últimamente."

Se echó a reír, ya sea por mi juego de palabras o de mi asombro. "¿Me necesitas fuera?"

“Sí ... aunque parece tan inútil ahora en comparación a este .... dominio. Seria como interrumpir a Miguel Ángel. "

Doug amablemente se encogió de hombros, cerró el juego, y me siguió. Creo que el computador se sintió aliviado. Él y yo trabajamos juntos alegremente por el resto de mi turno.

Su buen humor sobre el éxito de la banda lo mantuvo alegre y animado, haciendo el día volar. Cuando llegó el momento de que me fuera, me ofrecí a cerrar por él, ya que había tenido que venir inesperadamente temprano Él me despidió.

"Olvídalo. Haz algo divertido esta noche."

Cuando salía de la tienda, me crucé con un estante de las revistas y vi una copia de la última edición de Misterio Americano. En letras grandes, uno de los titulares decia: ¡Cady y O'Neill vuelven! Seth Mortensen nos da una novela exclusiva.

Eek. ¡Qué mala novia era yo. Seth me había dicho de esta historia proxima a aparecer, y me había olvidado de ello. Habia salido ayer. Al parecer, estar con él regularmente me distraía de su arte. Antes de la publicación de su última novela, Yo, literalmente, habría marcado los días en mi calendario, hasta su salida. El anhelo se apoderó de mí, pero yo sabía que no podía leer esta historia esta noche. Bastien me había dejado un mensaje en el teléfono movil diciendo que pasaria por mi casa más tarde, y tuve la sensación de que me distraeria la mayor parte de la noche.

Mañana, me prometí a mí misma.. Leeria la historia mañana.

Acababa de volver a casa cuando apareció Bastien trayendo comida tailandesa.
"¿Cómo esta hoy el mundo literario?" preguntó mientras teníamos un picnic en el piso de mi sala de estar. Aubrey veia fuertemente a una distancia discreta, los ojos fijos celosamente en un recipiente de curry verde. El Pad tailandés no hizo nada por ella.

"Raro", pensé, recordando dormir hasta tarde, el comportamiento de Doug, y el ritmo frenético de las compras navideñas tempranas.”¿y el tuyo? “

Quedó claro en su expresión que había estado muriendo por decirme esto desde el momento en que había visto mi puerta.

"Fantástico. Me mudé a la casa hoy. Debes ver el barrio. Es el sueño americano y algo más. Electrodomésticos grandes. Césped bien cuidado. Garajes para tres coches."

"¿Tres coches? ¿Por lo menos tienes un coche?"

"Claro que sí. Automóviles de la empresa."

"Hmphf. Nunca nadie me dio un coche de la empresa."

"Eso es porque tu no estas al borde de la Seducción del Siglo. Incluso ya la conocí".

"¿Dana?"

"¡El primer día, y ella viene a mí!, ¿puedes creerlo? Es como si ni siquiera tuviera que hacer algo. Esta operación sólo funciona por si sola. Yo soy su instrumento. Su juguete, incluso, o más bien un juguete de Dana."

"Yo no sé nada de eso", señale secamente, "a menos que añadas que ella brincó en ti y te desgarró la ropa hoy".

"Bueno, no. Ella en realidad sólo vino a darme la bienvenida a la vecindad. Sin embargo, también me invitó a una fiesta en la que ella es anfitriona" Una barbacoa en noviembre. "Encantador, ¿eh?"

"Adorable. Nada que quiera más que comer perros calientes en el frío."

"Es un tema, fleur. Es divertido. Y todo es en el interior. Tú sabes, estás siendo regularmente cínica últimamente."

"No cinica. Simplemente todavía escéptica de todo esto. Parece demasiado complejo para lo que es. Un montón de trabajo para un laico."

"¿Un laico?” Él chasqueó la lengua y me sacudió la cabeza. "Déjame ver tu computadora portátil."

La fui a buscar a mi dormitorio y volví para encontrar Aubrey lamiendo los bordes de mi plato. La espanté y di a Bastien mi computadora. Unos pocos clics, y pronto tuvo abierto el sitio Web de la Comisión para la Preservación de los valores familiares. La organización de Dana. La mayoría de sus programas de radio estaban archivados y disponibles para descargar. Él escogió uno, y terminamos el resto de nuestra comida con el sonido de su voz rica y melódica.

La primera transmisión trataba de la homosexualidad. El CPFV mantenia una apariencia de bondad dulcificada, un deseo de ayudar a la gente y mejorar la vida americana. En consecuencia, porque ser abiertamente racista o sexista no es bueno para la imagen, la organización unicamente expresaba vistas inclinadas en esa dirección de forma sutil. Condenar abiertamente la homosexualidad, sin embargo, no era totalmente tabú, pero -por desgracia-la mayor parte de esta difusión impicaba a Dana rezumando acerca de la importancia de "ayudar" a las personas a comprender el verdadero camino de la naturaleza y lo que queria ser el amor de Dios. La tolerancia de estos estilos de vida equivocados, según ella, daría lugar a la ruptura de nuestras familias. Los niños. Por el amor de Dios, pensar en los niños.

Su siguiente maldecía, el lamentable estado de la ropa de hoy. Los uniformes escolares y la censura de la moda eran los únicos medios a tomar ¿Cómo podemos esperar que las niñas crezcan con un poco de respeto a sí mismas cuando se pasean vestidas como putas? Esto conduce a los actos sexuales para los que no estaban preparadas, por no hablar de inculcar en ellas la idea de que su valor viene de su apariencia, no del carácter.

Pensé en el tanga de encaje morado que llevaba en mis pantalones vaqueros en ese momento. ¿Qué habia de malo con el carácter y el atractivo sexual?

La tercera que escuchamos era en cuestión de la inutilidad de enseñar a los adolescentes sobre el sexo seguro y la anticoncepción. Formación sobre la abstinencia era el camino a seguir. Mantenerlos en la ignorancia pura. Fin de la historia.

"Basta", dije en ese momento. Su poca profundidad, los valores de prejuiciosos envueltos en el llamado amor y la bondad hicieron que se me revolviera la comida en el estómago.

Bastien sonrió "¿Todavía crees que es sólo un laico?"

Me estiré hacia atrás en mi alfombra, descansando los pies en su regazo. El los masajeó para mí. "Odio a los hipócritas, buenos o malos. No importa lo que esten promocionando".

"Debes escuchar algunos de sus antecedentes, algunos de los números anteriores que defiende con su grupo. Hay cosas adorables allí, la he investigado todo el día. Puedo hacerlo de tu parte."

Levanté una mano. "No, por favor. Yo te creo. La perra debe caer, ¿de acuerdo? Si yo tuviera una espada, tocaria tus hombros y te despediria con mi bendición."
Se acostó a mi lado. "Bueno, ¿por qué no tomas un asiento en primera fila, entonces? Ven a la fiesta conmigo. Estoy seguro de que a nadie le importaría si Mitch lleva a su hermana."

¿Fiesta en el lado este? Solo mi bendición va tan lejos."

"Oh, vamos. Admítelo. Tienes un deseo perverso de conocerla en persona. Además, ha pasado un tiempo desde que me has visto en acción. Tal vez debas recoger unas cosas. Conseguir algunos tips".

Riendo, rodé sobre mi costado para estudiarlo mejor "Como si necesitara tips de ti". El rodo en su lado también, sonriendo con satisfacción.

"¿Sí? Entonces demuestralo. Vamos a salir esta noche. Vamos a ir a cazar."
Mi sonrisa disminuyo. "¿Qué?"

"Al igual que en los viejos tiempos. Encontraremos algún club, nos exitaremos y sudaremos, entonces haremos los respectivas arreglos para la noche."

Recuerdos agridulces cruzaron por mi cerebro, recordando los cabarets franceses del siglo XIX. Bastien y yo saliamos en buena forma, por separado, y nos reuniriamos de nuevo en la mañana a reír y presumir de nuestras conquistas. El juego ya no tenía mucho atractivo.

"Ya no hago eso. Te lo habia dicho."

"Sí, pero todavía tienes que sobrevivir".

"Sobrevivo. Obtuve una solución sólo un par de días atrás. Estaré bien por un tiempo."

Bastien frunció el ceño. "¿Hace unos días? Bah. Este tipo, el escritor te esta haciendo aburrida".

"Hey, no tiene nada que ver con él. Es mi elección".

"Claro".

"¿Qué pasa con el tono?"

"No estoy seguro. Es decir, yo pensaba que todo lo de salir con el escritor todo lo que data en un principio era divertido, incluso si él parecia un poco aburrido y probablemente sólo acabaria causandote dolor. Pero ahora estoy empezando a pensar que es indicativo de un problema mayor contigo. Es decir, es esto comenzar a salir con el chico lindo. Entonces tu eres, ¿qué? ¿subgerente de una librería? Sin mencionar el hecho de que tienes un gato".

Aubrey miró, y yo también "No hay nada de malo en tener un gato. Y Seth no es aburrido".

"Supongo que sabes lo mejor para ti. Sólo que en realidad él no me parece mucho, eso es todo. Si quieres obsesionatse con un mortal, podria encontrarte uno mejor."

"Yo no quiero uno mejor. Es decir, no hay uno mejor. Lo quiero a él".

"Haz lo que quieras. Estás a punto de convertirte en ordinaria, eso es todo. Solías ser extraordinaria".

"Ouch. ¿Todo esto porque no voy a salir contigo esta noche?"

Bastien se encogió de hombros.

"Está bien entonces. Nos vamos. Sin embargo, ninguna víctima para mí".

"Muy bien."

Fuimos a un club en Plaza Pioneer, ambos preparados para el tipo de perfección, sexy, bella que sólo un uncubus y sucubus podían lograr. Yo había puesto mi cabello en desorden, gloriosa gata sexual y llevaba una blusa azul bebe con un cuello en V que casi llegaba a mi ombligo. La apertura estaba cubierto de un encaje muy simple y llevar un sujetador era totalmente inútil.. Así que no lo hacia.

La tensión entre nosotros se evaporaba a medida entramos en la pista de baile. El ritmo pulsaba a través de mí, el movimiento y el sudor era embriagador. Bastien y yo bailamos juntos durante un tiempo, ambos conscientes de los admiradores que obteniamos, incluso en una sala abarrotada como esta. La atracción física es mucho más que sólo la apariencia superficial. Se trataba de contacto visual, relajación, y el movimiento también. incubus y sucubus aprenden esto desde el principio, y los buenos se mueven con una gracia que pocos mortales pueden igualar. Yo, que había bailado bien antes de convertirme en un sucubus, sabía que estaba entre los mejores cuando se trata de lenguaje corporal. Mirarnos era irresistible. Y excitante en sí mismo.

Después de un rato, nos separamos. Los resultados del juego sucubus me han afligido a veces, pero el juego en sí era muy divertido. Muy divertido. Me moví de pareja en pareja, prosperando en el efecto que habia creado, en el deseo que yo podía ver montandose en aquellos cuyos cuerpos jugaba el mio. Es por eso, a pesar de mi ligereza frecuente, yo habia entregado mi alma mortal por esta vocación.

Confieso que la idea de ir a casa con alguien era tentadora, mi cuerpo calentandose con la idea de las manos de alguien sobre mí, pero luego pensé en Seth y su resuelta adhesión al acuerdo que habíamos suscrito. No. No victimas superfluas para mí esta noche. Podría ser buena. Queria ser buena. Yo esperaría hasta que realmente necesite una recarga.
Desde el otro lado de la habitación, Bastien inclinó la cabeza a mí cuando él dejó el club, su brazo alrededor de una pequeña, rubia en trance. Cuando volvió, me di cuenta de una morena en su otro brazo.

“Mérito adicional ".

Eran las dos de la mañana cuando por fin llegue a casa. Me desperté adolorida y cansada al día siguiente, el tiempo haciendome sentir peor. La lluvia formó una cortina gris constante, mientras caminaba al trabajo. Todo parecía más frío. Me había criado en un clima mediterráneo templado, nunca pude aceptar este tipo de temperaturas.

Cuando me presenté en la librería, que había abierto una vez más sin mí. Curiosamente, sin embargo, a pesar de que era exactamente el mismo personal que trabajaba hoy, no recibí la misma bienvenida bulliciosa que ayer.

Casey y Janice, en las registradoras, se detuvieron en su trabajo para verme entrar, con expresiones enigmáticas. Janice se inclinó, murmurando algo al oído de la otra mujer.

Cuando se dio cuenta de mi mirada curiosa, ambos sonrieron "Oye, Georgina."

"Hey", respondi, desconcertada y un poco incómoda.

Al pasar por el mostrador de información, un momento después, me encontré a Beth mirándome con una mirada igualmente peculiar.

"¿Que pasa?" Le pregunté cuando ella no dijo nada.

"Bien". A toda prisa se dirigió a la pantalla del ordenador frente a ella.

Ahora, yo había estado sometido a mi parte de miradas extrañas al entrar al trabajo, pero esto era raro incluso para mí.

A veces, después de estar con un amante, su energía vital absorbida me daba un encanto que atraia inconscientemente a los mortales. Era el mismo brillo con el que Hugh se había burlado de mí durante el póquer. No tenía la culpa ahora, sin embargo. Mi última correccion, como lo había dicho Bastien, se había producido hace unos días. El brillo se habia debilitado. Además, sé como se ven las miradas en trance cuando las veo. Estas no lo eran. Estas eran curiosas, del tipo ¿que esta haciendo ella? tipo de miradas que se obtiene cuando tienes comida en la cara o falta un botón. La probabilidad de cualquiera de esos parecía bajo, pero yo me metí en el baño de todos modos, sólo para comprobar.

No defectos. Ningun defecto. Una falda larga de mezclilla y una marina, fuera del jersey de hombro. Ambos suaves y perfectos. El maquillaje en su lugar. Cabellos sueltos colgando de la parte inferior de los omóplatos. Un aspecto típico para mí. Nada para merecer esa atención.
Suponiendo que estaba leyendo demasiado en las cosas, seguí a la cafetería, consiguiendo un gesto amistoso de Seth, mientras trabajaba en su rincón. Por lo menos, se estaba comportando de manera normal.

Una barista nueva se afanaba en el bar de espresso, y estuvo a punto de dejar caer las copas que sostenía al verme.

"H-Hola-balbuceó, con los ojos muy abiertos, me miró de la cabeza a los pies.

"Hola", contesté. Esta mujer ni siquiera me conoce. ¿Por qué estaba actuando extrañamente también? "Medio mocca de chocolate “

Le tomó un momento para la rotación en la acción, escribiendo mi pedido en una taza.

Mientras ella hacia sonar la registradora, preguntó con curiosidad, "Eres Georgina, ¿verdad?"

"Um, sí. ¿Por qué?"

"Acabo de oír de ti, eso es todo." Miró hacia abajo.

No me dijo nada más después de eso, simplemente hizo y me entregó la mocca.

Tomandola, me acerqué a Seth y me senté frente a él. La barista continuó mirandonos con interés, aunque de inmediato se volvió a coger mi mirada.

"Hey," Seth me saludó, sus ojos y dedos ocupados.

"Oye", le contesté. "Todo el mundo actúa hoy realmente extraño".

Miró hacia arriba"¿En serio?" De inmediato reconocí el trance en el que cayó como cuando su escritura se apoderaba de él. Se volvia aún más distraído y disperso que de costumbre en tales condiciones. Para un succubus debe ser tan afortunado tener ese tipo de efecto en un hombre.

“Sí. ¿Haz notado algo? Siento como si la gente me estuviera mirando".

Sacudió la cabeza, ahogando un bostezo, antes de volver a escribir. "Las cosas me parecen lo mismo. Me gusta tu suéter. Tal vez es eso."

"Tal vez", reconoci, algo apaciguada por el cumplido, aunque yo no le creía. Como no quería distraerlo más, me puse de pie y me estiré "Debo volver al trabajo." Mirando por encima de la barra de café expreso, vi a Andy, uno de los cajeros, comprando café.

"¡Ahí” susurre a Seth "¿Viste eso?"

"¿Ver qué?"
"Andy sonrió".

"No, no lo hizo."

"Él lo hizo. Te lo juro".

Cuando bajé, de nuevo a la parte principal de la tienda, pasé a Warren. En mediados de los cincuenta y muy atractivo, propietario moralmente cuestionable de la tienda que había sido un compañero regular para mí antes de que yo le hubiera prometido a Jerome volver a seducir hombres buenos. Warren y yo no habíamos tenido sexo en algun tiempo. Considerando mi regimen actual de las almas decentes, a veces extrañaba tener a un libre de culpa .

"Hola, Georgina". Me sentí aliviada al ver que al menos no me dió ninguna de esas miradas abiertas. ¿Has estado hablando con Mortensen, supongo?".

"Sí," acordé, me preguntaba si iba a ser castigada por no ir a trabajar de inmediato.

"Lástima que tienes que tomar las escaleras. Tenemos un elevador, sabías".

Ahora yo miraba con la boca abierta. Por supuesto que había un ascensor. Era operado con llave, para los clientes con discapacidad y el transporte de envío, y casi nunca se usa de otra manera. "Sí. Ya lo sé".

Warren me guiñó un ojo y siguió su camino arriba. "Sólo me aseguraba".

Sacudiendo la cabeza, volví a la planta principal y tomé una registradora, dando a Andy su hora de almuerzo. Janice y Casey se mantuvieron rigidas conmigo al principio, eventualmente se entibiaron más o menos como el tiempo avanzaba. Otros agentes, que entrando y saliendo alrededor de mí, siguieron dandome miradas interogantes, ocasionalmente susurrando entre sí cuando se pensaba que no me daría cuenta.

Cuando Seth pasó para decirme que tenía que hacer recados, pero me iba a ver más tarde, pensé que Beth- dejaria caer un libro, o tal vez se desmayaria.

"Muy bien", exclame una vez que Seth había desaparecido, "¿que es lo que está pasando aquí?"

Casey, Beth, y Janice se volvieron tímidas.

"Nada, Georgina, de verdad. Beth me dio lo que parecía ser una sonrisa. Las demás se quedaron en silencio, sus caras perfectamente inocentes, casi angelicales.

Yo no creí nada de eso, por supuesto. Algo extraño estaba sucediendo. Más raro de lo habitual. Necesitaba respuestas, y sólo había una persona en la tienda lo suficientemente franca como para darmelas. Cerrando mi registradora, asalté de nuevo mi oficina, donde Doug estaba sentado ocupado con el equipo.
Entrando de repente, abrí la boca, lista para despotricar. Dio un salto de unos dos pies en el aire a mi llegada repentina, sus reflejos pateando con una velocidad asombrosa para no chapotear la taza de café que acababa de llevarse a los labios. Había un aspecto raro en su rostro, casi como culpable. Sin duda, otro juego de Tetris estaba en marcha.

Pero no era eso lo que retrasó mi discurso. Una sensación extraña se arrastraba a lo largo de mi piel, un sentimiento que rozó mis sentidos inmortales, en vez de los cinco habituales que acompañaba a un cuerpo humano. Se sentía raro, casi incómodo. Al igual que las uñas rastrillando una pizarra. Nada que pudiera identificar o incluso había sentido antes. Miré alrededor del cuarto, medio esperando encontrar otro inmortal al acecho, a pesar de que la extraña sensación no me tocó como la firma que por lo general se sentiría fuera de un individuo.

Doug bebió de la copa y luego la dejó, me miraba con calma desconcertante. "¿Algo en que te pueda ayudar, Kincaid?"

Parpadeando, di a la oficina otra mirada y luego sacudi la cabeza. La sensación desapareció. ¿Qué diablos? Podría haber culpado a la tensión inducida por la imaginación, pero después de más de un milenio de vida succubus, dudé que mis sentidos inmortales comenzaran a caer presa de las alucinaciones ahora. Y, sin embargo lo único que aquí que podría ser interpretado como sobrenatural o divino era el dominio de Doug en el Tetris. Eso, pense con ironía, tenía más que ver con las horas de trabajo que cualquier tipo de magia.

Recordando mi furia justiciera, empujé a un lado esa momentánea rareza incrementado el enojo de regreso a la rareza de mi vida.

"¿Qué carajo está pasando?" Exclamé, dando un portazo.

"¿Mis dulces habilidades en el Tetris?"

"¡No! Con todos! ¿Por qué todos me tratan tan extraño el dia de hoy? Siguen mirandome como si yo fuera un monstruo o algo así."

La expresión de Doug quedó desconcertada, y luego vi la inundación de comprensión en su cara. "Ah. Eso. ¿Realmente no lo sabes?"

Podría haberlo agarrado del cuello y sacudirlo. "Por supuesto que no lo sé! ¿Qué está pasando?"

Casualmente, trasladó unos papeles sobre la mesa y levantó una copia de Misterio de América. "¿Haz leido la historia de Seth?"

"No he tenido tiempo."

Él me lanzó la revista. "Hazlo. Ve tomar tu descanso del almuerzo en algún lugar, no aquí, y lee. No me voy hasta que vuelvas ".

Si consideramos el tiempo, me di cuenta de que su turno casi había terminado. "Pero, ¿qué tiene eso que ver con..?"

Él levantó una mano para hacerme callar. "Sólo lee. Ahora".

Con el ceño fruncido, tomé la revista y sali de la tienda, me ubiqué en uno de mis cafés favoritos de la calle. Con la sopa de almejas asegurada, me dirigí a la primera página, preguntándome qué en el mundo Doug esperaba que encontrara.

Como Seth había explicado hace unas semanas, la historia fue más de un equipo autónomo de misterio, que trata un poco con la psicología general y el desarrollo de sus personajes. Cady y O'Neill trabajaban para un instituto ficticio con sede en Washington, DC, que investigaba y aseguraba reliquias arqueológicas y artísticas.. Así, los dos se encontraban a menudo liberando arte de los ladrones internacionales o el descubrimiento de código misterioso en una pieza de cerámica. En el tipo tradicional de estilos, Bryant O'Neill trabajaba como una especie de agente de campo, haciendo la mayoría del trabajo físico, tomando una gran cantidad de golpes y otras cosas. Demure Nina Cady se centraba en la investigación, a menudo quedandose hasta tarde para desentrañar alguna pieza clave de evidencia en un texto antiguo.

Esta historia contiene muchos de esos mismos elementos, pero, como siempre, la hermosa y rapida escritura de Seth, el diálogo ingenioso mantiene el material fascinante. En otra tendencia consistente con el comportamiento de sus personajes, O'Neill casi siempre se involucra con una mujer hermosa, aunque en el último libro de Seth había volco este patrón sobre su cabeza, dejando Cady ver por fin algo de acción.

La historia que leí hoy cayó en las viejas costumbres, y O'Neill, en su manera mas suave, hacia los movimientos en un impresionante museo natural:

Genevieve paseando por los pasillos, una reina entre los sujetos, observando la gente y mostrando cálculo y mando. Con esos ojos verdes salpicados de avellana, le puso en la mente un gato midiendo su próxima comida. Se sentía exactamente como una presa, como ella se detuvo delante de él, favoreciendolo con una mirada lánguida que rezumaba su cuerpo, su lengua humedeciendo ligeramente sus labios gruesos como si hubierean sido picados por abejas.

Oh, Dios, soy un ratón, pensó.

"Sr. O'Neill," ronroneó, apartando un mechón de
lustroso cabello lejos de su cara. Fibras débiles de miel contenidad en las líneas marrón pálido, como vetas de oro en el mineral. Quería enterrar su cara en ella.El quería probar. "Llegas tarde."

A pesar del pie de separación de sus alturas, él se sentía como el subalterno aquí, como si debiera hacer penitencia por su tardanza y arrodillarse en su presencia. No es que le importaría que tanto, decidió, tratando de no mirar la forma en que su vestido de material delgado se moldeaba a sí mismo en las caderas y pechos. Los senos, decidió, eran perfectos. Definitivamente impresionantes en tamaño, pero no grotescamente fuera de control. Y su forma ... ah, incluso un maestro escultor nunca podría haber duplicado esas curvas exquisitas ...

Al darse cuenta de que ella esperaba una respuesta, puso sus ideas a lo lejos, bajo la L de Luego y le dio una sonrisa imperturbable.

"Mis disculpas."Ahora, probablemente no era el momento de mencionar el ataque de vuelta en su hotel. "Pero nunca me apuro en nada. Al menos no cuando está involucrada una mujer."


Y con eso siendo sólo el más suave del diálogo sugestivo, no me sorprendió cuando las cosas se intensificaron entre ellos cerca del final de la historia. Después de todo, pensé con sequedad, que no sería una verdadera experiencia Cady y O'Neill si alguien no anotara. Y el hombre, anotó. Las comparaciones felinas tenían razón, porque en Genevieve fue una gata en celo. Ella terminó empatando a O'Neill en un ascensor, realizando una serie de actos Kinky con él que me hizo levantar una ceja. Me sorprendió que Misterio Americano no lo hubiera editado, pero estaría mintiendo si dijera que no era una especie de encendido darse cuenta de la sordidez como había venido de leve, complaciente.

*kinky: es un sinónimo para sucio, pervertido o sexo salvaje


¿Ascensor?

Tenemos un ascensor, ya sabes, Warren me había dicho.

Cabello castaño claro. Ojos verdes- avellana. Petite. Bonitos pechos.

"Ahh!" Lloré, dejando caer la revista como si fuera a morderme. Aterrizó junto a mi, en mi ahora cuenco vacío, y una camarera que pasaba dio un sobresalto. Precipitadamente dejando un fajo de billetes sobre la mesa, tomé mi abrigo, el bolso y eche a correr de nuevo a la librería. Doug seguía jugando al Tetris en nuestra oficina, pero era demasiado molesto para especular mucho sobre lo que era de nuevo un rendimiento asombroso.

Todas esas miradas. Los susurros y sonrísas Todo tiene sentido ahora.

"¡Ellos piensan que soy yo!" le dije, haciéndolo saltar por segunda vez ese día.

"Genevieve. ¡Todos piensan que soy una especie de caliente, armada con cuerdas, dominatriz con fetiches de ascensor!"

Doug arqueó una ceja."¿Quieres decir que no lo eres?"

CAPITULO 2

Traducido por Melissa
Corregido por Reprisse



"Bastien," respiré, todavía desconfiando. ¡"Bastien"!

Arrojé mis brazos a su alrededor, y me levantó como si no pesara nada, haciéndome girar en torno a él. Cuando me puso suavemente de vuelta en el suelo, me recorrió cariñosamente con la mirada y su cara bien parecida se relajó con una gran sonrisa. Hasta que lo vi, no me había dado cuenta de cuánto extrañaba esa sonrisa.

"Te ves exactamente igual", noté, tomando en cuenta su pelo negro que caía rizado hasta tocar sus hombros y sus ojos color café chocolate tan oscuros que también parecían negros. A diferencia de mí, a él le gustaba llevar puesta la forma con la que había nacido, el cuerpo de sus días mortales. Su piel era del color de las mocas que consumía regularmente, alisada y encantadora. Su nariz había estado hecha pedazos cuando era humano, pero nunca se molestó en moldearla de nuevo. No se desvió de su apariencia. De hecho, le daba una apariencia del tipo canalla elegante.

"Y tú, como siempre, te ves completamente diferente. ¿Cómo te haces llamar en estos días"? Su voz llevaba un apenas perceptible acento británico a causa de muchos años gastados en Londres, después de dejar las plantaciones esclavas de Haití. Él conservó ese acento y las expresiones francesas de su infancia sólo para crear un efecto. Cuando lo decidía, él podía hablar inglés americano tan bien como yo.

"Georgina".

¿" Georgina? ¿No Josephine o Hiroko "?

"Georgina" repetí.

"Muy bien entonces, Georgina. Dejame verte. Da La Vuelta".

Di vueltas, como una modelo, dejándolo percibir el efecto completo de este cuerpo. Cuando lo afronté otra vez, asintió con la cabeza con aprobación.

"Exquisito – no que esperaba menos de ti. Pequeño, al igual que todos los otros, pero las curvas están en todos los lugares correctos, y la coloración es muy agradable". Se inclinó más cerca a mí, estudiando mi cara con un ojo profesional. "Me gustan especialmente los ojos. Gatunos. ¿Cuánto tiempo lo has estado llevando puesto"?

"Quince años".

"Poco usado".

* El original: “Broken in” que es cuando una mujer ha tenido relaciones sexuales, o actividades de una naturaleza sexual.

"Bien," Hugh advirtió secamente, "eso depende de cómo definas 'poco usado'”.

Bastien y yo, nos giramos, recordando que teníamos audiencia. Los otros inmortales observaron con confusión, con el juego de póker olvidado momentáneamente. Bastien se giró con una brillante sonrisa y cruzó el cuarto en algunas rápidas zancadas.

"Bastien Moreau". Él extendió una mano educada hacia Hugh, cada pulgada de él era lustrada y respetuosa.

Los incubus, después de todo, tenían tan buen sentido del servicio al cliente y las relaciones públicas como los succubus.

"es un placer conocerte”.

Él hizo presentaciones igual de educadas con el resto del grupo, con una pausa momentánea cuando llegó hasta Carter. Un breve parpadeo en los ojos oscuros de Bastien fue la única demostracion por la sorpresa de encontrar un ángel entre nosotros . De otra manera, su encanto superficial permaneció perfecto mientras sonreía y sacudía la mano de Carter.

Aunque claramente era toda una sorpresa la presencia de Bastien, Peter se puso de pie formalmente.

"Toma asiento. ¿Quieres un trago?”.

"Gracias. Tienes un corazón demasiado bueno. Whisky con hielo, por favor. Y gracias por dejarme aparecer tan inesperadamente. Tienes una casa sensacional".

El vampiro asintió con la cabeza, se tranquilizó con alguien que finalmente apreciaba su hospitalidad. Yo, sin embargo, tenía otras preocupaciones y me preguntaba qué ocurrió para que el incubus apareciera tan inesperadamente. Repentinamente recordé la sorpresa burlona de Jerome. "Jerome sabe que estás aquí, ¿no es así?” .

"Por supuesto. Desde hace mucho tiempo que lo arregló".

Nuestra clase no podía intersectarse en el territorio de otro sin hacer arreglos con el supervisor local. Para un grupo que supuestamente se había revelado en contra del sistema, teníamos una cantidad asombrosa de reglas, regulaciones y papeleo.Parecíamos menores de edad.

"Me dijo donde te encuentrabas esta noche".

“¿Y tú estás aquí porque...?”

Él arrojó un brazo juguetón a mi alrededor. "Eres insistente. Ningún 'hola, ¿cómo estás?' ¿No puedo solo estar de visita para ver a una vieja amiga?”

"No en este negocio".

“¿Cuánto tiempo has conocido a Georgina?” Hugh preguntó, cambiando su sólido cuerpo para sentarse en una posición más cómoda.

Bastien se volvió precavido. "No sé. ¿Cuánto tiempo hace? ¿ Eras (siglos)?”

"Tienes que ser algo más específico que eso" le recordé, mi mente se resbaló de regreso a un Londres de hace mucho tiempo, recordando calles sin maltratar, fragantes con el perfume de caballos y humanos sin bañarse. “¿A principios del siglo diecisiete?” Él asintió con la cabeza, y dejó a mi acento bromista desviarse.

"En su mayor parte sólo recuerdo cuán verde eras".

"No tengo idea de qué hablas".

"Lo que sea. Te enseñé todo lo que sabes."

"Ah, las mujeres mayores". Bastien echó un vistazo alrededor en los demás, encogiéndose sus hombros con afectada desdicha. "Siempre tan seguras de sí mismas”.

"Entonces, explica cómo surte efecto esto" Cody apuró con sus entusiasmados jóvenes ojos en Bastien.

"Eres como el equivalente masculino de Georgina, ¿correcto? ¿Cambias formas y todo?”.

Habiendo sido un inmortal por menos de diez años, Cody siempre aprendía algo nuevo acerca de nosotros. Me di cuenta de que probablemente nunca había conocido a un incubus antes.

"Bien, en realidad no es el equivalente a Fleur, pero sí algo parecido".

Pienso que prefería llamarme Fleur porque así le costaba menos esfuerzo tratar de recordar los nombres que adquiría a través de los años.

“¿Así es que seduces a las mujeres?” Cody empujó.

"Exactamente".

"Wow. Eso de verdad debe ser duro".

"No es tanto – espera un momento" dije. ¿" Qué estás insinuando por allí? ¿Qué es eso 'de verdad'?”.

"Bien, él tiene un punto" insistió Peter, dándole a Bastien la bebida. "No es que tu trabajo no sea difícil, Georgina. En contraste, quiero decir".

¡"Mi trabajo es de mucha dificultad!

"Qué, ¿obligando a los hombres a hacer el amor con una bella mujer?” Hugh negó con la cabeza. "Eso no es duro. Eso ni siquiera es reparador ".

Los miré incrédulamente. "No es como si sólo pudiera meterme a la cama con alguien. Tengo que conseguir a personas de calidad".

"Sí, desde hace un mes atrás”.

Bastien me disparó una mirada cortante con ese comentario, pero estaba demasiado molesta para confesarlo. "Oye, acabo de ganar un premio, lo sabes. Adquirir el certificado y todo. Y de cualquier manera, en contra de sus patéticas vidas amorosas, no todas las personas inmediatamente cederán ante el sexo. Toma trabajo ".

"Qué, ¿como los cuernos y un látigo?” Peter aludió astutamente, refiriéndose a un incidente

particularmente bochornoso de mi pasado.

"Eso es diferente. Él lo quiso".

"Todos ellos lo quieren. Ese es el punto ". Hugh recurrió a Bastien reverencialmente.

“¿Cómo lo haces tú?, ¿Has logrado algunos consejos que puedas compartir con el resto de nosotros?”

"El valor de varias épocas de vida", Bastien reía ahogadamente, todavía observándome. "Esos son secretos comerciales, me temo. Aunque realmente, en defensa de Fleur, las técnicas son lo mismo para ambos. Le deberías haber prestado más atención".

"Los escotes no son exactamente un secreto industrial".

"Es mucho más que eso, mi amigo. Especialmente con Georgina. Ella es una de las mejores".

Hugh y los vampiros me miraron como si nunca me hubieran notado antes, aparentemente tratando de hacer cálculos de si lo que Bastien decía era verdad.

"No hay necesidad de comenzar con eso" señalé precipitadamente.

"Vamos, ¿no estabas simplemente jactandote de cómo me enseñaste todo lo que sé? Tú y yo

acostumbrábamos a correr con buenos alborotos en días anteriores".

“¿Qué clase de alborotos?” Peter preguntó.

Cuando no contesté, Bastien meramente se encogió de hombros. "Oh, tú sabes. Del tipo que requiere un compañero"-

Los ojos de Cody se ampliaron. “¿Te gusta. el sexo en grupo?”

“¡No!” Protesté, incapaz para permanecer silenciosa en lo que a eso se refiere. No es que no estuviera en mi curriculum vitae.


"Asociaciones para succionar a alguien. Jugar a los esposos. O al hermano y la hermana. O... o... cualquier cosa que se necesite para dejar tu marca ".

Bastien asintió con la cabeza junto conmigo. "A los hombres realmente les gusta la emoción de conquistar a la bella y joven esposa. También a las mujeres, les importa”.

"Cáspita". Cody y los demás consideraron cuidadosamente este nuevo desarrollo y probaron interrogarnos otro poquito más para los detalles. Bastien, sintió mi renuencia a dar detalles acerca del pasado, daba respuestas imprecisas y la conversación pronto se fue a la deriva hacia otros temas – así como para la asombrosa cena de Peter. No fue una buena reunión, pero tal vez la compañía me había influenciado.

“¿Vas a decirme qué pasa?” Murmuré al incubus más tarde, cuando nuestro grupo finalmente se levantó de la mesa y comenzó a hacer movimientos para irse. Me moría por saber qué le pudo haber atraído hasta aquí y como para haber ganado la aprobación de Jerome. Los ciudadanos del infierno podían tomarse unas vacaciones, pero esto tenía olor a negocios.

“Bastien me dio unas palmadas en la espalda, dándome su gran sonrisa de marca registrada. "

En buena hora, mi dulce. ¿Hay algun lugar donde podemos hablar "?

“Seguro. Te llevaré de regreso a mi hogar. Puedes conocer a mi gata".

Cuándo Bastien me dejó para darle a Peter las gracias por la cena otra vez, Carter se acercó.

“¿Verás a Seth pronto?”

"Más tarde esta noche". Viendo su expresión divertida, fruncí el entrecejo. "Simplemente llega, ¿ bueno"?

“¿Llegar a qué?”

"La parte donde tú me dices la tontería de intentar tener una relación seria con un mortal".

El regocijo se desvaneció de su cara. "No creo que sea una tontería”.

Lo estudié, en espera de la línea final. "Todos los demás lo hacen".

“¿Lo hace Seth? ¿Lo haces tú?”

Aparté la mirada, pensando en Seth. Que divertida era la distraída mirada en su cara cuando la inspiración le agarraba. Su colección de camisetas de goofy. La exquisita forma en que podía capturar el mundo por escrito. La forma tan caliente de su mano cuando se deslizaba hacia mí. La manera en que sólo no podía mantenerme lejos de él, a pesar del millón de razones que decían que debería. Repentinamente, atrapada en los ojos penetrantes de Carter, algo dentro de mí se soltó. Odié cómo el ángel me podía hacer esto.

"A veces lo hago. A veces lo miro. y recuerdo cómo fue cuando lo besé y sentí ese amor. Me hace querer recuperar eso. Quiero sentirlo otra vez. Quiero devolverlo. Otras veces, sin embargo.... otras veces, me asusto mucho. Escucho a estos tipos... y Jerome... y entonces las dudas me carcomen. No las puedo sacar de mi cabeza. Hemos estado acostándonos juntos, tú sabes. Literalmente. No ha sido un problema hasta ahora, sino que a veces estoy acostada despierta observándole, pensando que esto no puede durar. Mientras más tiempo pasa. siento como... como que estoy de pie sobre una cuerda floja, con Seth en un extremo y conmigo en el otro. Tratamos de alcanzarnos el uno al otro, pero un paso en falso, una brisa, una mirada de reojo, y caeremos por el borde. Y no dejaremos de caer y caer".

Ingerí un aliento estremecedor cuando terminé.

Carter se inclinó hacia mí y cepilló el pelo dejos hacia un lado de mi cara. “Entonces no mires hacia abajo" susurró.

Bastien regresó, percibiendo el fin de mi monólogo.

“¿Quién es Seth?” Quiso saber más tarde, una vez que estábamos de regreso en mi departamento.

"Larga historia". Pero me encontré derramándolo de cualquier manera.

Claro que, contárle a Bastien sobre Seth quería decir describirle una buena cantidad de otras cosas también.

Como un encuentro reciente con el hijo de Jerome -medio humano, medio ángel- un hombre

sorprendentemente bello con un sentido torcido de la justicia social, que había estado en una misión semipsicótica para matar a otros inmortales para que pagaran por el maltrato hacia él y su clase. El hecho de que él hubiera sido un buen bailarín y un amante fenomenal realmente no había sido suficiente y tuvo que convertirse en un desenfrenado asesino de inmortales inferiores y con el subsiguiente intento en Carter.

Eso, por supuesto, me condujo a explicar después cómo Seth presenció el inevitable momento decisivo y como se había lastimado cuando lo besé para recibir energía en un apuro de emergencia. Jerome había querido borrar la memoria de Seth de todo el acontecimiento, así como también, el amor que me tenía el escritor. Le había rogado al demonio que no lo hiciera, finalmente lo obligué a estar de acuerdo cuando me ofrecí a dedicar todos mis esfuerzos para seducir y corromper a hombres decentes como una buena pequeña succubus debería. La visita de Horatio había sido el último testimonio para mi "nuevo y mejorado" ego.

Bastien desparramado en mi sofá, escuchaba pensativamente, frunció el ceño cuando terminé.

“¿Qué quieres decir? ¿Por qué ya no vas tras los decentes?”

"Me cansé de eso. No me gusta lastimarlos".

“¿Así que qué? ¿Ibas tras los malos?”

Asentí con la cabeza. Negó con la cabeza, sabes tan bien como yo cuan poca energía da un mortal vil, comparado con uno bueno.

"Pobre Fleur. Qué existencia tan miserable ha debido de haber sido".

Le di una sonrisa agridulce. "Pienso que eres la primera persona que alguna vez ha sonado más simpática que incrédula. La mayoría de la gente piensa que soy tonta por llevar una vida como esta".

"Es un tormento, sí" Bastien estuvo de acuerdo, "Y requiere ajustes más frecuentes, pero no es tonta. ¿No crees que tengo días en que siento lo mismo? ¿Cuándo sólo quiero alzar mis manos y dejar solas a las mujeres decentes?”

“¿Por qué no lo haces?”

"No es nuestro destino. Tú y yo somos prostitutos – cortesanos, si quieres ser más refinada, pero es todo lo mismo. Sustituirlos por los malos no cambiará nuestros destinos. Y no nos hará nada a largo plazo, excepto mitigar nuestra culpabilidad un poco y hasta ese consuelo no durará para siempre".

"Cristo. Realmente no me haces sentir mejor".

"Lo siento".

"No, no, está bien. Lo que sea. Digo, es bonito tener a alguien con quien hablar acerca de esto. Nadie –ninguno de los otros inmortales – realmente lo entiende".

Él bufó. "Por supuesto que no lo hacen. ¿Cómo podrían?” Mi silencio coincidió y Bastien me miró con ojos de comprensión. "No es que tus amigos no sean simpáticos. ¿Hay otros inmortales en la ciudad con quién puedas hablar? ¿Algunos succubus o incubus "?

"Unos cuantos vampiros y demonios menores, pero eso es todo. Son menos sociables que con los que me junto. Tengo algunos buenos amigos mortales también. Todavía. No son lo mismo tampoco". Sonreí suavemente. "No son tu. Te he extrañado".

Bastien desordenó mi pelo, ganando una mirada crítica de mi gata Aubrey. "te he extrañado también".

“¿Así es que me dirás qué pasa ahora?”.

Su semblante serio se volvió jovial. "No estoy seguro de lo que vas a pensar sobre eso, ahora que he escuchado todo esto".

"Ponme a prueba”.

Deslizándose fuera del sofá, Bastien se reacomodó junto a mí de forma que pudiéramos hablar cara a cara.

“¿Alguna vez oíste hablar de Dana Dailey?”

"Vivo en este planeta, ¿verdad? Ella es siempre mi primera elección cuando conduzco en mi coche y siento ganas de escuchar un poco altamente comercial y tradicionalista retórica". No hice ningún intento por esconder mi desdén. Además de vender valores familiares gastados y locutora de radio, Dana Dailey también disfrutaba de trabajar el delgado velo racista, homofóbico, incluso insinuaciones sexistas en su programa informal de entrevistas. No la podía aguantar.

"Me imagino que el humor te golpea bastante. ¿Supiste que ella es de Seattle?”

"Por supuesto. Es asombroso que no haya hundido el valor de las propiedades".

"Es gracioso que menciones eso. Una casa en su barrio acaba de salir a la venta".

"¿Así es… que?”

"Así es que, nuestros empleadores lo han comprado.

“¿Qué?”

Sonriendo abiertamente, sabiendo que me tenía, Bastien se apoyó ansiosamente. “Presta atención, Fleur, porque aquí viene la mejor parte. Conseguimos algunos rumores sobre la Sra. Dailey de su ex pool boy de San Diego. Él alega haberse encontrado 'románticamente involucrado' con ella".

*Pool boy: Un hombre sexualmente atractivo que limpia las piscinas de los ricos y famosos.


Hice un gran esfuerzo mental, recordando una foto promocional que había visto de ella y su marido el político en una cartelera.

¿"Has visto al Sr. Dailey? Optaría por un pool boy también. ¿Qué pasó con los rumores "?

" Oh, tú sabes. Lo mismo que siempre le ocurre a los rumores sin pruebas. Se desvanecieron; Nada ocurrió".

Esperé impacientemente. "Bueno, ¿y cómo encaja la casa?”.

"Pues bien, como dijiste, su marido no es ningún premio. Por supuesto, ella no va a divorciarse o cualquier cosa, no cuando potencialmente podría manchar su futuro político y su plenamente cursi al-aire campaña de valores-familiares. Pero. La veta mal portada está todavía allí. Si se ha desviado del rumbo una vez, apuesto a que a ella se le podría persuadir con halagos de hacerlo nuevamente".

Gemí cuando las piezas cayeron juntas. "¿Como con un bien parecido y cortés vecino?.

“¿Cortés? Realmente, tienes demasiado buen corazón".

“¿Así que qué ocurre después de eso?”

"Entonces sólo dejemos a la evidencia hacer su trabajo".

“¿Evidencia?”.

"Pues bien, sí. No vamos a ir de la misma forma del pool boy. Cuando logre persuadir la ilustre Sra Dailey con placeres físicos sobrepasando sus sueños más descabellados, habrá una cámara fotográfica rodando. Vamos a registrar esto para la posteridad y entonces ir a la prensa. Completa exposición, completo desmontaje. No más imperio de la radio predicándole a las multitudes a regresar a la pureza y a las formas decentes. Incluso la campaña política de su marido será arruinada, de esta forma, le abrirá la puerta a que algún advenedizo liberal tome su lugar y ayude a poner esta área de vuelta en el surco corrupto al que desesperadamente aspira. "

“Oh, todo está muy claro".

Él me atisbó. “¿dudas de la brillantez del plan?”

"No sé. Aprecio el factor rudeza aquí, pero pienso que es demasiado bondadosa, aun para ti”

“No puedo imaginarme que la voluntad de Dana Dailey se caiga al suelo tan fácilmente ".

“Déjame hacerla caer”.

"Tu ego anda descontrolado”.

Se rió y me jaló hacia él. Sus brazos se sintieron bien a mi alrededor. Familiar. Reconfortante.

"Admítelo. Por eso es que me amas".

"Sí, eres como el hermano que nunca tuve. Uno que no incendia mi pelo".

Sus ojos centellearon malvadamente. "Y otra vez, has dado un paso delante de mí. Quiero que me veas en acción – sin mencionar la compañía mientras estoy en la ciudad. Has de venir de visita – como la hermana de Mitch".

“¿Quién?”.

Bastien repentinamente se puso de pie y cambió de forma. Las características familiares se transformaron, no quedaron huellas del incubus garboso que conocía. Seis-dos y anchos hombros, ahora tenía pelo trigueño y ojos azul cielo, su cara simplemente había perdido su aspecto de niño bonito y había cedido terreno a la promesa de un fiero hombre experimentado y confidente, en sus inicios de los treinta. Cuando sonrió, esos dientes perfectos iluminaron el cuarto.

Me guiñó el ojo. "Mitch Hunter" justificó en una voz afable, de estrella de cine. Ningún acento ahora.

“¿Conseguiste un título igualmente maloliente para ir con eso?¿ 'Mitch Hunter, MD ' o ' Mitch Hunter, Investigador Privado?'. Parece apropiado".

*Doctor of Medicine: Médico


"Nah. Soy un asesor, por supuesto. El favorito de todo el mundo, difícil de describir, pero bien-pagado trabajo-de-oficina.

"Te ves como si necesitaras un club de golf en una mano y vendedor de hamburguesas en la otra".

"Bromea todo lo que quieras, pero Dana no podrá resistir esto. Ahora"– él gesticuló para que yo me pusiera de pie –"veamos lo que puedes hacer".

“¿Estás bromeado?”.

“¿Me veo como si estuviera bromeando? Si vas a venir visitarme, has de conseguir adoptar algún parecido familiar".

Puse mis ojos en blanco y me puse de pie. Luego de estudiar sus características un momento, desvié la forma de mi cuerpo más pequeño por uno atlético más alto, con largo cabello rubio.

Me registró, entonces negó con la cabeza. "Demasiado bonito".

“¿Qué? Esto es perfecto".

"Ese cuerpo es irreal. Nadie se ve tan bueno. Dios mío mujer, ese culo".

"Oh, vamos. ¿No piensas que la hermana del agente especial Mitch Hunter no es del tipo que gasta dos horas al día en un máquina escaladora?”.

Bastien gruñó. "Tienes un punto allí. Al menos pierde una parte del pelo. Estos tipos suburbanos van por aburridos y prácticos".

"Sí, pero no soy de las afueras. Soy hipper, más elegante – "

*Hipper: Cruza entre hippie e hipster. Se denomina hipster a adultos jóvenes, bien educados y urbanos de clase media y alta con puntos de vista izquierdistas o liberales y sociales e intereses no predominantes en moda y estética cultural.


Alguien dio golpes en mi puerta. Me recorrió con la mirada inquisitivamente.

“¡Oh! Es Seth".

Volví a cambiar mi cuerpo al normal y Bastien hizo lo mismo. Abrí la puerta.

Seth Mortensen, autor de best-sellers y profesional introvertido, esperaba fuera de mi departamento.

Vestía una camiseta Frogger y una chaqueta de pana, parecía haber olvidado cepillar su pelo otra vez. Era desordenado y café con una forma cobriza apenas perceptible, reflejaba una perpetua sombra de las cinco a través de su cara. Sus labios se voltearon para arriba en una sonrisa al verme y no podía ayudar pero brevemente pude pensar qué tan suaves y besables se veían.

*pana: 6 Tela gruesa semejante al terciopelo, que puede ser lisa o con hendiduras generalmente verticales.


“Hola" dije.

"Hola".

A pesar de cualquier atracción que quemara entre nosotros, el motor de nuestra conversación siempre tardaba un poco de tiempo en producir. Le guié adentro y su expresión vaciló un poco cuando vio a Bastien.

"Oh. Hola".

“Hola" resonó Bastien, extendiendo su mano. "Bastien Moreau".

"Seth Mortensen".

"Un placer. He oído todo sobre ti. Tus libros son fabulosos. Digo, nunca he leído cualquiera de ellos – sólo que ya no tengo tiempo para eso – pero estoy seguro de que son magnifique".

"Um, gracias".

"Bastien es un viejo amigo" justifiqué. "va a estar en la ciudad por algún rato en... negocios".

Seth asintió con la cabeza, y el silencio descendió en medio de todos nosotros como un cuarto compañero.

Finalmente, Bastien se aclaró la voz. Podía ver en su cara que ya perdía interés, descartando a Seth por ser demasiado tranquilo y sin interés. El incubus deseaba ardientemente acción.

"Pues bien, debería levantar vuelo. No quiero interrumpir tus planes".

“¿Qué vas a hacer?”. Pregunté. "No puedes tener ningún plan aún".

Guiñó el ojo. "Improvisaré".

Le di una mirada cognoscitiva.

Rizando mi pelo otra vez, me abrazó y besó cada una de mis mejillas. "Mantendré contacto, Fleur. Asegúrate de vigilar las noticias ".

"Nunca dejaré mi televisión".

Bastien le dio a Seth una amigable inclinación de cabeza. "Un placer conocerte”.

Cuando el incubus se fue, Seth preguntó, "cuándo dices 'viejo amigo' estamos hablando, ¿como.. desde la era glacial?”.

"No. Por supuesto que no".

"Oh".

"Eso sólo ha sido cerca cuatrocientos años".

"Ah. Sí. Sólo cuatrocientos ". Una expresión irónica se extendió por su cara. "Estar contigo es un experimento continuo en perspectiva. Entre otras cosas". Él consideró.

"¿Así que qué es él, Hombre lobo, un Semidiós?”

"Nada tan excitante. Él es un incubus. Has debido de haber escuchado acerca de esos".

Seth asintió con la cabeza, frunciendo el ceño. "Seguro. ¿Como un súcubo sólo... tiene que ir tras de mujeres para sobrevivir?”

Asentí con la cabeza.

"Wow. Por toda la eternidad. Wow". Sus cejas se dispararon hacia arriba con de verdadera asombro jugaron sobre su cara. "Eso tiene que ser. wow. Eso es realmente escabroso".

Mis ojos se estrecharon. "No comiences por ese camino".

Bastien había dicho que no quería interrumpir nuestros planes, pero realmente no teníamos ninguno para pasar la tarde juntos. Supongo que la mayoría de las parejas de casados, que se quedaban sin opciones, podían haber recurrido al sexo o al menos hacerlo afuera, pero la naturaleza de nuestra relación requería un itinerario lleno. Reunimos algunas ideas.

"¿Quieres alquilar una película"? Ofrecí. "tengo algunos cupones".

Terminamos alquilando Gladiator, en donde descubrí que los cupones gratis de Horatio

habían caducado hacia mucho tiempo.

“¡Ese hijo de puta!”

"¿Quién?” Seth preguntó.

Pero por supuesto que no podía justificar. Malditos demonios.

De regreso a casa, Seth y yo nos acurrucamos en mi sofá mientras observamos, calentándonos y cerca todavía a salvo de cualquier efecto perjudicial del succubus. Él escuchó con atolondramiento cuando señalé inexactitudes históricas, la mayoría de las cuales involucraba cuánto más sucio y más maloliente había sido el Imperio Romano.

Cuando se terminó, apagamos la televisión y nos sentamos juntos en la oscuridad. Seth acarició el costado de mi cara, examinando cuidadosamente las hebras de mi pelo y ocasionalmente cepillando mi mejilla con sus dedos. Un pequeño gesto, pero cuando eso es todo lo que puedes hacer con la otra persona, se volvía alarmantemente erótico.

Lo contemplé. Supe lo que vi cuándo lo estudié. Era todo lo que podía querer y todo lo que no podía tener.

La prudencia, prudente compañera, sintió nostalgia por todos estos años. Me pregunté lo que veía en mi. La expresión que él traía ahora parecía cariñosa. Admiración. Y un poco de tristeza.

“Pero tu eterno verano no se marchitará
ni perderá posesión de esa belleza que tienes,
ni alardeará Muerte de que andas a su sombra,
cuando en eternas líneas para siempre lozanees:
mientras los hombres respiren o los ojos vean,
mientras, vive esto, y esto te da vida a ti”.


"El soneto Dieciocho" murmuré, pensando que recitaba bellamente. Demonios, olvida sus habilidades de recitación. ¿Cuántos tipos en esta época de envío de mensajes instantáneos aun conocían a Shakespeare?

*soneto dieciocho: Extracto soneto 18 de Shakespeare. http://webpages.ull.es/users/pdcrodas/literatura/shakespeare_sonetos.htm


Su media sonrisa pequeña y divertida jugó sobre su cara.

"Perspicaz y bella. ¿Cómo algún hombre podría decidirse por una mujer mortal?”.

"Fácilmente" devolví. Las dudas de mis amigos repentinamente surgieron en mí. "Tú podrías, tú sabes".

Él pestañeó y su mirada extasiada perdió color, dejando paso a la irritación. "Oh. No esta discusión otra vez".

"Soy seria –"

"Y así soy yo. No quiero estar con cualquier otra ahora mismo. Te he dicho eso cien veces. ¿Por qué seguimos hablando acerca de esto?”

"Porque tú sabes, no podemos –"

"Sin peros. Dame algún crédito por poder controlarme. Además, no estoy contigo por el sexo.

Lo sabes. Estoy contigo para estar contigo”.

¿"Cómo puede ser eso suficiente?”. Nunca lo había sido para ningún otro hombre que había conocido. "Porque... porque." él inclinó mi barbilla hacia arriba con su mano, la emoción en sus ojos hacía a mis entrañas derretirse. "Porque estar contigo se siente bien… como siempre debió ser. Me haces creer en un poder más alto por una vez en mi vida".

Cerré mis ojos y puse mi cabeza en su pecho. Podía oír su corazón palpitando. Me envolvió hacia a él, su abrazo era caliente y sólido, y tuve la impresión de que no podía estar lo suficientemente cerca de él.

Probablemente debería haber dejado la discusión para después, pero esta noche una cosa más todavía estaba en mi mente. Después de todo, tenía un certificado de oro puesto en mi mostrador.

"Aun si puedes controlarte y permanecer célibe, sabes que yo no lo seré".

Las palabras dolían mientras salían, pero el interruptor del control de mi boca no siempre funcionaba bien.

Además, no quería nada en medio de nosotros.

"No me importa". Pero sentí su agarre tensarse un poco.

"Seth, lo harás –"

" Thetis, no me importa. No importa. Nada tiene importancia excepto lo que ocurre entre nosotros ".

La fiereza en su voz – en contraste con su serenidad normal – me emocionó, pero no me hizo desistir de mi argumento. Fue la palabra "Thetis". Thetis. Thetis la diosa que intercambiaba formas. La cambia-formas que se enamoró y ganó a un mortal estable. Seth había acuñado el nombre para mí cuando se dio cuenta de que era un succubus, cuándo por primera vez había dejado entrever que mi posición infernal no era un impedimento.

Le jalé más cerca. No mires hacia abajo.

Nos fuimos a acostar poco tiempo después, con Aubrey acurrucándose encima de nuestros pies. La percepción del cuerpo de Seth enrollando el mío debajo de las cubiertas era atormentador, un susurro cruel de las restricciones a nuestro alrededor.

Suspiré e intenté pensar en algo aparte de qué tan agradable se sentía o qué tan genial sería si deslizaba su mano por arriba de mi camisa. Sonreí abiertamente cuando un sentimiento no sexual se me vino a la mente.

"Quiero panqueques".

“¿Qué? ¿Ahora mismo?”.

"No. Para el desayuno".

"Oh". Él bostezó. "mejor te levantabas temprano entonces".

“¿Yo? No voy a hacerlos".

“¿Sí?” Su voz soñolienta transmitió compasión simulada. “¿quién va para hacerlos para ti entonces?”

"Tú".

Era un hecho conocido – al menos para Seth y para mí – que hacía los mejores panqueques conocidos por el género humano. Siempre salían perfectos, ligeros y esponjosos. A través de alguna cocina mágica, incluso lograba poner caras de emoticonos en ellos cuando los hacía para mí. Una vez hasta había puesto una G en uno. Había asumido que fue por mi nombre, pero más tarde, había dicho que simbolizaba "Dios".

*God en inglés.


"¿Yo?”. Sus labios cepillaron mi lóbulo; Su aliento estaba caliente en contra de mi piel.

"¿Piensas que voy a hacerte panqueques? ¿Es cómo piensas que va a ser?”

"Eres tan bueno" lloriqueé. "Además, si lo haces, estaré sentada sobre el mostrador en una túnica pequeña mientras cocinas". Huy. Tal vez los panqueques podrían volverse sexuales después de todo.

Su suave risa siguió a otro bostezo. "Oh. En fin". Él besó mi oído otra vez. "Tal vez te haré los panqueques".

Su respiración se volvió lenta y regular, la tensión en su cuerpo moderándose. Pronto se durmió, no molestó o tentó en lo más mínimo teniéndome en sus brazos.

Suspiré otra vez. Él estaba en lo correcto; Él era dueño de sí mismo. Si puede hacer esto, sin duda alguna lo puedo hacer también. Cerré mis ojos y esperé hasta que el cansancio excesivo me dominara.

Afortunadamente, no desperdiciaba cualquier hora; Trasnochar te hará eso. Tal vez esa era la clave real para dormir castamente.

Me desperté en sus brazos más tarde, escuchando los sonidos apenas perceptibles de la mala música de los años setenta yendo a la deriva a través de la pared. Uno de mis vecinos sentía la necesidad hacer aeróbicos con Bee Gees todos los días alrededor de la hora del almuerzo. Enajenación mental certificable.

*Bee Gees: Grupo de música.


Espera. ¿Ya es hora de comer?

Me senté dando un salto brusco en posición vertical, el pánico me empujó a la completa conciencia mientras evaluaba la situación. Mi cama. Seth tumbado a mi lado. El completo ruido del tráfico afuera. La clara luz del sol de invierno, derramándose a través de la ventana – una buena cantidad de luz solar.

Temiendo lo peor, miré el reloj más cercano. Eran las 12:03.

Gimiendo silenciosamente, busqué en el piso a tientas mi teléfono celular, preguntándome por qué nadie aún me había mandado a llamar para trabajar. Mirando la pantalla del teléfono, me di cuenta de que había apagado el botón de llamadas durante la película. Siete mensajes nuevos en el correo de voz, decía el teléfono. Eso en cuanto a panqueques. Lanzando el teléfono de regreso, miré a Seth, lo lindo que era en una camiseta y boxeadores de franela, de un momento a otro apaciguó mi frustración.

Lo zarandeé, esperando poder meterme de regreso debajo de las cubiertas con él.

"Despiértate. Me tengo que ir".

Él pestañeó hacía mi adormecidamente, aumentando más aún su súplica. Aubrey llevaba puesta una mirada similar.

“¿Huh? También. temprano".

"No es temprano. Se me hace tarde para ir a trabajar".

Él clavó los ojos en mí inexpresivamente por breves segundos y entonces se sentó casi tan rápidamente como yo lo hice. "Oh. Oh hombre".

"Está bien. Vamos".

Él desapareció en el cuarto de baño, y yo cambié la forma de mi apariencia, otra vez, convirtiendo el pijama en un suéter rojo y una falda negra, mi pelo suelto en un bonito moño. Odiaba hacer esto tantas veces, prefería mucho más rebuscar en mi propio armario. Cambiar de forma también quemaba mis reservas de energía más rápidamente, requiriendo más frecuentemente víctimas. Desafortunadamente, las situaciones volátiles de tiempo exigen ciertos sacrificios.

Cuando Seth regresó, reaccionó con retraso en mi apariencia y negó con la cabeza. "Todavía no puedo acostumbrarse a eso".

Esperaba que se fuera a casa a dormir, pero fue conmigo a la librería. La cafetería era su lugar favorito para escribir. Cuando entramos en Café Emerald City and Books, di un suspiro de alivio al ver que ni mi gerente Paige ni Warren, ni el dueño de la tienda, daban la apariencia de estar por ahí. A pesar de todo, el negocio ya se había abierto sin mí, mis adorables y madrugadores compañeros de trabajo imposibilitaron entrar a hurtadillas sin previo aviso.

“¡Oye, Georgina! ¡Hola Seth!”

“¡Georgina y Seth están aquí!”

“¡Buenos días, Georgina! ¡Buenos días, Seth!”

Seth subió a su estación de escritura en el piso superior y logré llegar por medio de astucia a las oficinas de atrás. Todas ellas estaban oscuras, lo que encontré extraño. Ningún gerente. Alguien debería haber abierto antes de mí. Volteé al ver la luz en mi propia oficina.

Estaba tan preocupada sacando en claro que lo que estaba ocurriendo, que el demonio me tomó completamente por sorpresa.

De piel roja y con cuernos, brincó hacia mí, agitando los brazos y haciendo sonidos ininteligibles de quejido.

Grité con gritos agudos y dejé caer las cosas que había estado llevando, saltando hacia atrás.

Un momento más tarde, cuando mis sentidos volvieron, y me acerqué y le di una bofetada a un lado de la cabeza tan duro como podía.

TRADUCTORES AGAIN

Hola chicos.. pues como habia anunciado antes sigo buscando traductores para esta y otras dos sagas (nada tarzan por ahora) si alguien se entusiasma necesito que se comunique conmigo a este mail "reprisse@gmail.com", la idea es aumentar el nuevo grupo de traductores, sobre todo porque uno se tuvo que retirar, si me escriben yo feliz respondo...como siempre..tarde pero seguro XD

Saludos y veamos el resultado en unos dias mas XD

CAPITULO 1

Traducido por el Foro de Alacan
Corregido por Reprisse




Los demonios asustan.

No importa que religión o tipo de vida tengas, esta permanece constante. Oh claro, ellos tienen sus momentos absurdos... especialmente en los círculos con los que me involucro... pero después de todo, las personas tiene buenas razones para temer y evitar a los diabólicos sirvientes del infierno. Ellos son crueles y despiadados, se deleitan con el dolor y el sufrimiento, y torturan almas en su tiempo libre. Ellos mienten. Roban. Ellos hacen trampa en sus impuestos.

Sin embargo, a pesar de todo eso, yo no pude dejar de pensar que fui testigo del más aterrador acto demoniaco.

Una ceremonia de otorgamiento. Para mí.

Horatio, un demonio del vicio o de tal-y-tal división de Negocios Infernales, se encntraba parado detrás de mí, tratando de transmitir un aire de solemnidad al momento y fallando miserablemente. Sospeche que su traje de poliéster celeste combinado con una pajarita de cachemira tenía gran parte de la culpa. Las patillas no ayudaban tampoco. Probablemente no había salido de los círculos del infierno en seis siglos, regresando a la última vez que el poliéster celeste estuvo de moda. Con un tiempo demasiado largo se aclaro la garganta, el miro hacia atrás y adelante entre aquellos reunidos, verificando que todos estuviéramos prestando atención.

Mi supervisor Jerome se paro cerca, mirando totalmente aburrido, mirando ocasionalmente a su reloj. Junto a él, el travieso asistente de Horatio, Kasper, sonreía de oreja a oreja. Con un portafolio en el piso cerca de él que sujetaba con fuerza un montón de papeles. El ansioso, chupa-medias con su cara de perro faldero indicaba un deseo ardiente por la promoción.

En cuanto a mí... bueno, yo estaba peleando una dura batalla para también verme excitada... y fallando. Lo cual era inaceptable, por supuesto. Soy un succubus.

Mi entera existencia consiste en hacer que las personas --- hombres en especial--- crean y vean lo que quieren en mí. Puedo pasar de una virgen sonriente a una seductora dominante en un santiamén. Todo esto toma un poco de "cambio de forma" y una actuación.

Había adquirido la habilidad del ‘cambio de forma’ cuando vendí mi alma humana; Que había adquirido en el último tiempo.
Después de todo, no puedes pasar siglos diciéndoles a cada chicho "Si bebe, tú fuiste el mejor que he tenido" y no aprender algo acerca de engaño.

Los mitos nos pintan como etéreos, criaturas demoniacas del placer, pero honestamente, ser una succubus solo consiste en colocar una cara de póker muy convincente y un buen regateo. Entonces, esta cosa del otorgamiento no debería haber sido un problema para mí. Pero Horatio no lo hacia fácil para mantener una cara seria.

"De verdad, es un gran honor para mí estar hoy aquí" el entono en una voz nasal y barítona.

“De verdad?”

"El trabajo duro es lo que nos hace geniales, y nos reunimos aquí ahora para reconocer a quien ha mostrado dedicación y se ha dado toda al Gran Mal. Estos individuos son lo que nos hacen fuertes, lo que nos permitirá ganar en esta inmensa batalla cuando todas los conteos se cuentan al final de los tiempos. Estos individuos son dignos de nuestra estima, y nos esforzamos para premiar su lealtad, dejando saber a todos cuán importante es esto para (empujar con fuerza) contra la adversidad y pelear por nuestros objetivos en estos tiempos difíciles."

Luego añadió: "Por lo contrario, aquellos que no trabajan duro son arrojados dentro de las fosas llameantes de la desesperación, para quemarse por toda la eternidad y ser rasgados por la mitad por los sabuesos del infierno."

Abrí mi boca, para a punto de acentuar como sería eso más rentable que la indemnización por despido, pero Jerome capturo mi vista y sacudió su cabeza.

Mientras tanto, Horatio le dio un codazo a Kasper, y el diablillo a toda prisa me entrego un certificado grabado en oro.

"Es por consiguiente, con un gran placer te presento ante ti este Premio al Logro por Excelente Superación y Sobrepasar las Cuotas de Succubus Requeridas en este reciente cuarto trimestre. Felicitaciones."

Horatio me dio la mano y me entrego el certificado, el cual había sido firmado por 50 diferentes personas más o menos..

Esto certifica que:

LETHA (alias Georgina Kincaid), Succubus en el Arquidiócesis de Seattle, Washington, United States of America, Norte America, Tierra, por la presente Magnificamente ha excedido y sobrepasado el requisito la cuota de succubus en este cuarto trimestre, demostrando una notable actuacion en seducción, condenación y corrupción de las almas humanas.

Todo el mundo me miro cuando termine de leerlo, entonces supuse que ellos esperaban algun tipo de discurso. Sobre todo me preguntaba si me metía en problemas por haberme depilado toda abajo, ya que termine encajando de un 8 a un 10 en posición de a cuatro.

"Um, gracias. Esto es…genial."

Pareció satisfacer a Horatio. El asintió gentilmente, luego lanzo una mirada a Jerome.

"Debes estar tan orgulloso."

"Excepcionalmente", murmuro el Archdemon, ahogando un bostezo.

Horatio volteo a mí. "Mantén el buen trabajo. Debes encontrarte en línea para la promoción al nivel colectivo."

Como si regalar mi alma no fuera ya suficientemente malo. Forcé una sonrisa.

"Bueno. Aun hay mucho que hacer aquí."

"Excelente actitud. Más que excelente. Lo has hecho bien con ella."

Él le dio a Jerome una amigable palmada en la espalda, algo que a mi jefe no le gustaba del todo. A él realmente no le gustaban las palmaditas amigables. O ser tocado.

"Bueno, si no hay nada más, Yo debo.. probablemente—oh, casi me olvido."

Horatio se volvió a Kasper. El diablillo le entrego algo más a su maestro.

"Estos son para ti. Como una muestra de nuestra apreciación."

El me dio una tarjeta de regalo para Applebee's, tan bueno como algunos cupones de Blockbuster para renta-gratis. Jerome y yo nos miramos fijamente por un momento,
estupefactados.

"Wow," dije finalmente. El subcampeón de este premio probablemente obtuvo una carta de regalo para Sizzler. No hay duda que el segundo lugar es siempre el primer perdedor.

Horatio y Kasper desaparecieron. Jerome y yo nos quedamos parados en silencio por unos pocos minutos.

"Te gustan los riblets, Jerome?"

"gracioso, muy gracioso, Georgie." El se paseo alrededor de mi living, pretendiendo que estudiaba mis libros e ilustraciones.

"Lindo trabajo con el asunto de la cuota. Por supuesto, es fácil sobresalir cuando estas empezando de cero, eh?"

Me encogí de hombros y arroje el certificado sobre el mostrador de la cocina.

"Realmente importa? Aun tienes los honores. Creí que te gustaría eso."

"Por supuesto que sí. En realidad, He estado placenteramente sorprendido por cuán bien has mantenido tu promesa."

"Siempre cumplo mis promesas."

"No todas tus promesas."

Mi silencio lo hizo sonreír. "Entonces que, ahora? Salimos a celebrar?"

"Sabes a donde voy. Voy a lo de Peter. Tu?"

El evadió mi pregunta; los demonios sobresalen en eso.

"Pensé que quizás habían surgido otros planes. Planes con un determinado mortal. Parece que estas haciendo un monton ultimamente”.

"No es asunto tuyo lo que haga."

"Todos tus asuntos son mis asuntos."

Otra vez, no respondí. El demonio se acerco, con los oscuros ojos taladrando dentro de mí. Por alguna inexplicable razón, el eligió verse como John Cusack mientras camina por el mundo humano. Esto podría parecer que reduciría su poder para intimidar, pero lo juro, esto solo lo hacía empeorar.

"Cuanto tiempo más vas a seguir manteniendo esta farsa, Georgie?" Sus palabras era un reto, tratando de hacerme hablar.

"No puedes pensar honestamente que tendrás un futuro con él. O que ustedes dos pueden permanecer fieles por siempre. Por el amor de Cristo, aunque tú pudieras mantener tus manos alejadas de él, ningún hombre humano se mantendrá en celibato por mucho. Especialmente uno con una larga base de fans."

"Te perdiste la parte en que dije que era mi problema?"

El calor subió por mis mejillas. A pesar de saberlo mejor, recientemente me había involucrado con un humano. No estaba completamente segura de como esto pudo haber pasado, desde siempre se ha salido de mi camino este tipo de cosas. Adivino que podría decirse que se coló en mí.

Por un momento el era simplemente una cálida y confortante compañía a mi lado; Al otro me di cuenta cuan intensamente lo amaba. Ese amor me había cegado. No he sido capaz de resistirlo y había decidido ver hasta donde podría llevarme.

Como resultado, Jerome nunca dejaba de recordarme el desastre potencial al que me exponía diariamente en este romance. Su opinión no era enteramente infundada. Una pequeña parte de esto fue porque yo no tenía un buen historial de relaciones serias. La parte más larga era, que hacer mucho más que tomarse de la mano con un humano inevitablemente me conduciría a absorber algo de su vida. Pero Hey, todas las parejas tienen sus dificultades, verdad?

El demonio se arreglo la chaqueta de su perfectamente confeccionado traje negro.

"Solo un consejo amistoso. No hace diferencia. No me importa si sigues jugando a la casita con el—negándole un futuro, una familia, una sana vida sexual. Cualquier cosa. Mientras que sigas manteniendo tu buen trabajo, es todo lo mismo para mí."

"Seguirás con esa charla de entusiasmo? Voy tarde."

"Una cosa más. Pensé que te gustaría saber que he hecho algunos planes para una agradable sorpresa. Una que te gustara."

"Que tipo de sorpresa?" Jerome realmente no hacia sorpresas. No buenas, al menos.

"No sería una sorpresa si te la digo, no?"

Típico. Me mofe y aparte la vista. "No tengo tiempo para tus juegos. Al menos dime que está pasando."

"Creo que me iré. Bueno, antes de que lo haga, solo recuerda una cosa".

Puso su mano en mi hombro y me dio la vuelta para enfrentarme de nuevo a él. Me eché hacia atrás por su toque y proximidad. El demonio y yo ya no éramos tan compañeros como lo fuimos alguna vez.

"Tu solo tienes un hombre que es constante en tu vida, solo un hombre al que tu siempre le responderás. En cien años desde ahora, él será polvo en la tierra, y yo seré el único al que tu sigas regresando."
Esto sonó romántico o sexual, pero no lo fue. Ni en lo mas mínimo. Mi lazo con Jerome era más profundo que eso. Una obligación y lealtad que fue literalmente directo a mi alma.

Una conexión a la cual estaba atada para toda la eternidad, al menos hasta que los poderes del infierno decidan asignarme a un diferente Archdemon.

"Tu rutina de proxeneta se está volviendo vieja."

El se alejo, indiferente a mi rencor. Sus ojos bailaban.

"Si yo soy un proxeneta, Georgina, eso que te hace a ti?"

Hubo una ostentosa nube de humo, y Jerome desapareció antes de que yo pudiera replicar.

Malditos demonios.

Me quede sola en mi apartamento, con sus palabras dando vueltas en mi cabeza.

Finalmente, recordando la hora, me fui a mi habitación para cambiarme de ropa. Cuando lo hice, pase el certificado de Horatio. Su sello de oro titileo hacia mí. Lo aleje, lo puse boca abajo, sintiéndome repentinamente mareada. Podría ser buena en lo que hacía, pero eso no significaba que estaba orgullosa de ello.

Termine estando cerca de 15 minutos tarde para la celebración de mi amigo Peter.

El respondió a la puerta antes de que pudiera golpearla. Ajustándose su levantado gorro blanco y su delantal ‘besa al cocinero’, dije " Lo siento. nadie me dijo que Iron Chef estaba siendo filmado aquí esta noche."

* Iron Chef: programa de culto de la televisión japonesa donde un cuarteto de chefs domina un estilo culinario diferente para ver quién puede crear el plato más delicioso e innovador con un ingrediente elegido al azar.



"Llegas tarde," regaño, ondeando una cuchara de madera en el aire.

"Entonces que, ganas un premio y piensas que puedes olvidarte de los modales ahora?"

Ignore su desaprobación y entre. Era la única cosa que podía hacer con un vampiro obsesivo-compulsivo.

En el living, encontré a nuestros otros amigos Cody y Hugh ordenando grandes pilas de dinero.

"Robaron un banco?"

"No", dijo Hugh. "Desde que Peter está tratando de darnos una comida civilizada esta noche, decidimos que un pasatiempos civilizado era necesario."

"El lavado de dinero?"

"Póker".

Desde la cocina, podía escuchar a Peter murmurándose a el mismo sobre un soufflé. Esto disminuyo mi imagen en un monton de caracteres sombrios agrupados alrededor de una mesa de juego secreta.

"Creo que bridge seria más apropiado."

Hugh me miro dubitativo. "Eso es un juego de viejos, dulzura."

Tuve que sonreír por eso. "Viejo" era educado para un término relativo cuando muchos de nosotros podrían alardear siglos. Hace mucho que había sospechado que entre mi circulo de inmortales-los que no eran ángeles o demonio-yo tenía más años que cualquiera de ellos, sin importar la optimista aclaración de 28 en mi permiso de conducir.

"Desde cuando jugamos juegos?" me pregunte en voz alta. Nuestro último intento envolvía un juego de Monopolio con Jerome. Competir con un demonio en una lucha por propiedades y último control es un tipo de acto infructuoso.

"Desde cuando no jugamos juegos? Juegos de vida, juegos de muerte. Juegos de amor, de esperanza, de suerte, de desesperanza y de toda la multitud preguntándose entre nosotros”.

Gire mis ojos hacia el nuevo invitado. "Hola, Carter". Sabía que el ángel estaba escondido en la cocina, desde que Peter me había dejado pasar al hall.

"Donde está tu mejor mitad esta noche?” Solo lo mire. “Pensé que iba a venir también."

Carter vago dentro y me dio una de sus sonrisas burlonas, ojos grises iluminados con secretos y alegría. El usaba su usual ropa transeúnte, jeans rasgados y una remera pasada de moda. En cuanto a lo de envejecer, el resto de nosotros no podíamos compararnos con él. Nosotros habíamos sido alguna vez mortales; nosotros medimos nuestra vida en siglos o milenios. Ángeles y demonios... bueno, ellos miden su vida en eternidad. "soy acaso el encargado de mi hermano?'"

La respuesta clasica de Carter. Mire a Hugh, quien era, para decirlo de alguna manera, el encargado de nuestro jefe. O al menos un tipo de asistente administrativo.

"Tuvo que marcharse a una reunión" dijo el diablillo, apilando 20 años". Algo sobre un tipo de equipo de construcción en los Ángeles”.

Trate de imaginarme a Jerome participando en un curso de cuerdas. "Que tipo de equipo de construcción hacen exactamente los demonios?"

Nadie tenía una respuesta para eso. Que era probablemente igual de bien.

Mientras el orden del dinero seguía, Peter me preparo un vodka gimlet. Mire la botella de Absolut en su mesa.

"Que demonios es eso?"

"abandone Grey Goose. Son prácticamente lo mismo."

* Grey Goose: marca de vodka



"Maldije, Si no fueras ya una abominación ante de Jehová, te acusaría de herejía. "

Cuando todo el dinero fue recolectado, incluyendo mi contribución, nos sentamos alrededor de la mesa de la cocina de los vampiros. Como cualquier persona en el mundo, empezamos a jugar póker. Podía jugar bien, pero mucho mejor con mortales que con inmortales. Mi carisma y glamur tenían menos efecto en este grupo, lo que significaba que tenía que pensar más sobre probabilidades y estrategias.

Peter corrió alrededor durante el juego, intentando jugar y controlar la comida al mismo tiempo. No era fácil, ya que insistió en usar lentes de sol mientras jugaba, los cuales tenían que ser removidos después para ver la comida. Cuando comente que esta sería mi segunda cena de lujo en dos noches, él estuvo cerca de tener un ataque de rabia.

"Como sea. Nada que hayas comido la noche pasada podrá jamás compararse con el pato que he preparado. Nada."

"No sé nada de eso. Fui al Metropolitan Grill."

* Metropolitan Grill: uno de los mejores restaurante en la ciudad de Seattle


Hugh silbo. "Whoa. me preguntaba de donde habrias conseguido el resplandor. Cuando un chico te lleva al Met, realmente no puedes ayudar pero si pagar, eh?”

"El resplandor es de un chico diferente", Ie dije, incomoda, no queriendo recordar la cita que tuve esta mañana, incluso si este había sido caliente.

"Fui al Met con Seth." El recuerdo de la cena de la noche pasada trajo una sonrisa a mi cara, y de repente me encontré dejando que se extendiera.

"Deberían haberlo visto. El en realidad no llevaba una camiseta por primera vez, aunque no estoy segura de que haga la diferencia. La camisa que llevaba estaba toda arrugada, y no podía ajustarse la corbata. Más aun, cuando llegue allí, el tenia su laptop en la mesa. El había apartado todo lo demás a un lado—servilletas, vasos de vino. Era un desorden. Los meseros estaban horrorizados."

Cuatro pares de ojos me miraron fijamente.

"Que?" demande. "Que está mal?"

"Tu lo estas" dijo Hugh. "Eres una glotona de castigo."

Cody sonrio. "por no mencionar lo enferma de amor que estas. Escúchate a ti misma."

"Ella no está enamorada de él" dijo Peter. "Ella está enamorada de sus libros."

"No yo—" Las palabras murieron en mis labios, principalmente porque no estaba segura de lo que quería discutir. No quería que ellos pensaran que yo solo amaba los libros, pero no estaba totalmente segura de amar a Seth aun. Nuestra relación había florecido con mucha rapidez, pero a veces, me preocupaba que lo que realmente amaba era la idea de el amándome.

"No puedo creer chicos que ustedes estén haciendo aun la cita –sin-sexo" continuo Hugh.

Mi temperamento estallo. Ya había tenido esto de Jerome; no necesitaba oírlo aquí también.

"Miren, No quiero hablar de eso, si ustedes chicos solo van a regañarme, ok? Estoy cansada de que todos me digan lo loco que es esto."

Peter se encogió de hombros. "No lo sé. No es tan loco. Siempre escuchamos de esas parejas casadas que nunca tienen sexo. Ellos sobreviven. Esto podría ser la misma cosa."

"No con nuestra chica". Hugh negó con la cabeza. "Mírala. Quien no querría tener sexo con ella?"

Todos ellos me miraron de nuevo, haciéndome un escrutinio.

"Hey", proteste, sintiendo la necesidad de aclarar el punto. "Ese no es el problema. El quiere, ok? Solo que él no lo hará. Hay una diferencia."

"Perdón" dijo Hugh. "No estoy entendiendo. El no puede estar contigo con la ropa que usas y no romperse. Incluso si pudiera, ningún chico podría manejar ver a su mujer tener tanta acción como tu lo haces."

Esto era un muy-buen punto en mi mente, lo mismo que Jerome había hecho, lo que me preocupaba mas que nuestra capacidad de mantener nuestras manos fuera del uno del otro. Una de mis más grandes pesadillas envolvían tener una conversación semejante a:

Lo siento, Seth. No puedo salir esta noche. Tengo que ir a trabajar a este chico casado que conocí, entonces podre conseguir que duerma conmigo, de esta manera dejarlo más y mas abajo en un camino de condenación mientras absorbo parte de su vida. Quizás cuando termine, nosotros podamos ir a ver una película.

"No quiero hablar de esto". repetí. "Lo estamos llevando bien. Fin de la historia."

El silencio surgió, a salvo del sonido de las cartas y las monedas golpeando la mesa.

Echando una mirada alrededor, vi a Carter mirándome levemente. El solo se había quedado fuera de la discusión sobre Seth. Esto no me sorprendió. El ángel usualmente escuchaba hasta que podía interceptar con algunos chistes confidenciales o sarcásticos. Esto suele enfurecerme, pero los eventos recientes habían cambiado mi actitud hacia él. Aun no lo entendía completamente o si podía confiar en él, pero había comenzado a respetarlo.

Preocupada por el escrutinio, mire hacia abajo y descubrí que finalmente tenía una mano respetable después de varias rondas. Tres de su tipo. No lo mejor pero pasable. Yo aumente mi apuesta, queriendo hacer salir a los otros antes de que más cartas entraran al juego e hicieran mi mano menos pasable.

Mi estrategia funciono en los vampiros. La próxima carta callo. Siete de espada. Hugh frunció el ceño y salió cuando yo subí mi apuesta de nuevo. Espere por Carter para que saliera también, pero en vez de eso, el aumento la suya aun más.

Vacile solo un momento antes de seguir. Como la última carta estaba a punto de jugar, perpleja con lo que el ángel podría tener y si podría superarle o no. Un par? Dos pares?

Ah. La última carta salió. Otra espada. Había una fuerte posibilidad de que el tuviera una flor ahora. Con eso podría ganarme. Aun con la esperanza de poder hacer que se retirara, subí mí apuesta aun más. El subió mi apuesta de nuevo, más que doblando mi apuesta inicial. Eso fue un montón de dinero más para agregar, especialmente considerando lo que ya había puesto. Siglos de inversiones me mantienen bastante confortable, pero eso no significaba que tenía que ser estúpida. Que tenia? Tenía que ser la flor. frustrada, me retire.

Con una sonrisa de satisfacción, barrio la apuesta masiva. Cuando lanzo sus cartas hacia la pila de descartes, las cartas con los bordes doblados, se curvaron hacia arriba. Dos de diamantes. Ocho de trevol.

"Tu…tu embustero!" grite, "Tu no tenias nada!"

Carter sin palabras prendió un cigarrillo.

Mire a los otros para su confirmación. "No puede hacer eso."

"Demonios, Yo lo he estado haciendo por medio juego", dijo Hugh, pidiendo prestado el encendedor de Carter. "no es que eso me haya hecho algun bien".

"si…pero…el es, ya saben. Un ángel. Ellos no pueden mentir."

"El no mintió. Engaño."

Cody lo considero, enroscando un mechón de su cabello rubio en un dedo. "si, pero engañar es aun deshonesto."

"Es mentira implícita," dijo Peter.

Hugh lo miro fijamente. "mentira implícita?' Que demonios significa eso?"

Observe a Carter amontonar su dinero y le hice una cara.

Uno pensaría que un ángel que esta a menudo rodeado por empleados del diablo debería ser una mala influencia, pero a veces, el parecía ser peor de lo que nosotros lo éramos.

"Disfruta tus 30 monedas de plata, Judas."

El me dio una saludo de sombrero mientras los otros discutían.

De repente, como una fila de fichas de domino, la conversación se termino. Carter lo sintió primero, por supuesto, pero el meramente arqueo una ceja, tan indiferente como siempre. Luego vinieron los vampiros con sus intensificados reflejos y sensibilidad. Ellos intercambiaron una mirada y miraron hacia la puerta. Finalmente, segundos después, Hugh y yo lo sentimos también.

"Que es eso?" Cody frunció el ceño, mirando a través de la habitación. "Es como Georgina pero no."

Hugh siguió la visión de los jóvenes vampiros, viéndose medio especulativo. "Incubus".

Ya lo sabía, por supuesto. Las firmas que todos llevamos difieren por criatura. Los vampiros se sienten distintos que los diablillos, así como los diablillos se sienten diferente a los succubus. Si uno conoce un inmortal lo bastante bien, uno puede incluso captar los atributos únicos del individuo. Yo era el único succubus que inspiro las sensaciones de seda y perfume de nardo. En una habitación llena de vampiros, yo habría sido capaz de determinar rápidamente si Cody o Peter estaban presentes.

De igual modo, supe inmediatamente que había un Incubus aproximándose a la puerta de Peter, y sabía exactamente que Incubus era. Podría reconocer su firma en cualquier lugar, incluso después de todo este tiempo. La sensación fugaz de terciopelo en la piel. Una susurrada fragancia de ron, almendra y canela.

Sin aun darme cuenta de que me había levantado, tire de la puerta para abrirla, mirando con deleite a las mismas facciones de zorro y ojos traviesos que yo había visto por última vez hace siglos atrás.

"Hola, ma fleur," dijo...

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aqui viene otra descarga traducida en "Foro Alishea Dreams" para su deleite, les recomendaria un capuchino para poder leerlo XD


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SINOPSIS

El amor duele, y nadie lo sabe mejor que Georgina Kincaid. si ella besa demaiaido a seth Mortensen, al timido, sexy e increiblemente dotado escritor de Seattle con el que esta saliendo, ella agotara su fuerza vital.

Georgina es un sucubo, un demonio que drena su poder del placer de otros hombres. Es cierto que el cambio de forma y los beneficios de la inmortalidad son terribles, y si, georigina eligio unirse a las filas del infierno hace siglos. Pero parece completamente injusto que ella un demonio cuyo objetivo es la seduccion no puede hacerse la caliente y dura con el unico mortal que sabe y la acepta por quien es... esto no es justo para su vida privada que es un caos. Doug, el compañero de trabajo de Georigina en una libreria local, ha estado manteniendo un extraño comportamiento y Georgina sospecha sospecha que hay algo mucho mas demoniaco que los dobles expresos en el trabajo.

Ella podria usar ayuda para averiguarlo, pero Bastien, un encantador e irresistible incubus y su mejor amigo inmortal, esta preocupado por corromper a una ultra conservadora estrella de radio-y dando a georgina algunas sumamentas distractivas vibraciones.

Georgina tendra que trabajar sola en esto-y rapido porque pronto, la vida de doug no sera la unica sobre la linea...